POR JOSE ANTONIO MATOS
Para Ecos del Sur.
El ingeniero Miguel Vargas Maldonado, acaba de hacer declaraciones desde Madrid, Espa�a, sobre la unidad del partido revolucionario dominicano, y su disposici�n de lograr la unidad, las declaraciones las hizo, al trav�s del programa oficial, Tribuna democr�tica, programa �ste, que brill� por su ausencia, al igual que toda la institucionalidad Perrede�sta, en todo el trayecto que lleva su presidencia en la organizaci�n pol�tica.
Este programa, cuna de nacimiento y catapulta de momentos y figuras nacionales, que seria justo recordar, entre los que est�n, el llamado de Jos� Francisco Pe�a G�mez, el 24 de abril del a�o 1965, la figura de este incipiente, en el momento l�der, que realiz� el llamado, Washington An�bal de Pe�a, don Plinio Vargas Matos, el se�or Moya, don Tony Raful, Juan Jos� Encarnaci�n y entre otros, el inmenso doctor Pr�amo Hungr�a Medina, no lleno su rol en la gesti�n presidencial que discurre en el PRD.
Toda organizaci�n pol�tica, tiene como meta fundamental, buscar el poder y desde �l lograr las metas y anhelos de sus conmilitones y el pueblo en general, y en el caso de don Miguel Octavio Vargas Maldonado, no vimos ninguna gesti�n que honre esta meta, no vimos ni acci�n, ni organizaci�n de organismo alguno, en toda la crucial carrera de cerca de un a�o, por la consecuci�n del poder.
S�lo observamos acciones y actitudes del presidente y del partido y su entorno, hacia lo opuesto, y ejemplos los hay en demas�a, vimos una serie de diputados, en acciones partidariamente impropias, personeros de su grupo poner en boca suya su decisi�n de votar por el candidato contrario, vimos declaraciones de su propia voz, decir que no se montaba en esa patana, pero vimos tambi�n, a un prominente dirigente suyo, de Santiago de los Caballeros, formar en plena campa�a, un movimiento de apoyo a la contraparte esgrimiendo en todo momento, su derecho y disposici�n de seguir en el partido revolucionario dominicano, antes y despu�s del evento electoral, lo cual dejaba un meta mensaje criminal contra las aspiraciones del Perrede�smo.
Su asistencia tard�a a la votaci�n, veinte minutos aproximadamente, antes de cerrar las votaciones no dista de lo expresado en el p�rrafo anterior, mientras vimos a un Hip�lito Mej�a, en el medio de la calle, con errores y aciertos, pero convincentemente queriendo el poder para los perrede�stas, que contrasta con la actitud asumida por Miguel.
Pasado el proceso, cometido por Miguel, lo que aceptamos por error, vemos un inadecuado maridaje del sector de �l, que data desde los momentos de la firma del pacto de las corbatas azules, recrudece su hundimiento pol�tico, cuando le impide a dirigentes del partido, electos con mayor legitimidad que �l, en los cargos, llegar a sus despachos, potenciados m�s con declaraciones como las del diputado Rafael V�squez, cuando dice que el partido tiene las finanzas que jam�s tubo, con cuentas saneadas y sin ning�n tipo de deudas, lo que hace pensar que en ese equipo dirigencial prima m�s los recursos econ�micos que el poder de los perrede�stas.
Finalmente, podemos calificar de inteligentes y pol�ticas, las declaraciones de Hip�lito de ayer, cuando anuncia su disposici�n de apoyar un equipo direccional para la pr�xima convenci�n, que es el verdadero mensaje de unidad, con el cual, deja el mensaje inteligente de disposici�n de permitir liderazgos nuevos en el partido, lo que debe ser imitado por el ingeniero Vargas Maldonado.
