Se nos fue un gran ser humano, el Dr. S�crates Gat�n - Barahoneros

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Se nos fue un gran ser humano, el Dr. S�crates Gat�n

 POR VINICIO LOPEZ
Para Ecos del Sur

Conoc� al Dr. S�crates Gat�n en el a�o 1982 cuando ambos inici�bamos  nuestros respectivos entrenamientos de estudios m�dicos especializados, �l en Cirug�a General y yo en Anestesiolog�a.  El v�nculo entre estas dos especialidades nos hac�a compartir largas horas en los quir�fanos del Hospital Luis Eduardo Aybar y del Hospital Robert Read Cabral durante los per�odos de rotaci�n propios de las especialidades que desarroll�bamos.

Nativo de San Francisco de Macor�s, descendiente de una prestigiosa familia, su padre para entonces era propietario de una de las dos principales cl�nicas  de su pueblo natal.  Durante el �ltimo a�o de nuestros entrenamientos las relaciones fueron m�s estrechas, por compartir ambos el m�rito de ejercer  las funciones de Jefes de Residentes de nuestras respectivas especialidades.

Al titularnos ambos como especialistas cada uno tomamos rumbo hacia las provincias que nos vieron nacer.  Tengo entendido que el Dr. Gat�n desarrollaba un proyecto que era su gran sue�o, la construcci�n de un centro m�dico privado.  Al parecer los resultados no fueron los esperados, y su ejercicio m�dico fue desarroll�ndose en una de las provincias del Este del Pa�s, posteriormente pas� a San Juan de la Maguana , al Hospital Jaime Mota por un muy breve per�odo, y finalmente se estableci� en la provincia Pedernales como cirujano general y como Director del Hospital Elio Fiallo.


 
Su gran sensibilidad por aliviar el dolor de los m�s despose�dos le motiv� siempre a realizar una gran labor social en esa empobrecida provincia, a la par que tambi�n fue un gran gremialista a favor de su clase m�dica.  Siempre recibimos de �l un trato amable, distinguido, cort�s y muy fino, cualidades que le adornaban en su trato con casi todas las personas con las que interactuaba.

Paz a sus restos y que el Todopoderoso le haya perdonado ese momento de debilidad que le condujo a tan fatal decisi�n que nos enlutece a todos.