El inicio de Danilo. - Barahoneros

sábado, 18 de agosto de 2012

El inicio de Danilo.

POR JOSE ANTONIO MATOS
Para Ecos del Sur

El hoy instalado honorable presidente de la rep�blica licenciado Danilo Medina S�nchez, llen� de esperanzas a la poblaci�n dominicana, abord�  temas de nodal  trascendencia y sentir de la poblaci�n, diagnostic� la mayor cantidad de correctivos a los problemas heredados de gesti�n anterior, impl�citamente, pero similar, a la que dijera el ingeniero Hip�lito Mej�a, pocas horas antes, aunque �ste, lo hizo con nombres y apellidos, y algunas variaciones, pero s�, un ment�s directo a las aseveraciones del presidente saliente, en el sentido de que dejaba al salir del poder, una especie de para�so.

O�r el del presidente Medina hablar con firmeza en contra de las pr�cticas corruptas y su decisi�n resuelta a no permitirlas, le hace a uno pensar, que a pesar de que a lo mejor no luche por la sanci�n de la anterior, por lo menos lo har�a con las que afloren.

Escuchar de Danilo Medina, la sentencia de resolver el problema el�ctrico en sus cuatro a�os de gesti�n, es esperanzador, porque por lo menos, queda trazada la ruta de inversi�n de calidad en ese rengl�n, as� como en educaci�n y dem�s novedosas iniciativas, que van, desde la pol�tica de seguridad ciudadana, hasta la superficial, a nuestro entender, pol�tica hacia el sector agropecuario.

Podemos decir al trav�s de estas letras, que el presidente Medina, cuenta con el beneficio de la duda, para su ejecutoria gubernamental, sabemos con toda seguridad, que en nuestra naci�n, quien ha fallado es el hombre, no las reglas, y que en este caso, si el primer hombre garantiza, como al efecto, una acci�n positiva y decidida, hacia una buena gesti�n, en toda la administraci�n p�blica, los cambios en la calidad de vida de los dominicanos, empezar�n a presentar franca mejor�a.

Pero, a pesar de que todo ha sido esperanzador, en el discurso de juramentaci�n de nuevo presidente, vimos como el gran ausente, el tema del lago Enriquillo y su problem�tica, es una laguna que vemos en su oratoria, que esperamos, sea omisi�n por su extensi�n literaria, pero no, desestimaci�n como parte de la acci�n, que aunque como territorio, la regi�n Enriquillo, parezca una una al�cuota, de toda la naci�n, su significaci�n en la valoraci�n de los pr�ximos cuatro a�os de gesti�n gubernamental, ser� de alto valor.

Este discurso, de 25 p�ginas de extensi�n y 80 minutos de lectura, debiera ser colocado en la puerta de cada oficina gubernamental durante el presente cuatrienio, con una adenda, que incluya el prop�sito de yugular la problem�tica de la Hoya del lago Enriquillo, con el crecimiento innecesario del Lago Enriquillo, con la necesaria construcci�n de la presa de monte Grande, el desv�o de las aguas excedentes del Yaque del Sur hacia la Bah�a de Neiba, este ser�a el mejor prop�sito de gobierno.