POR EL COLEGIO DOMINICANO DE PERIODISTA.
Los medios y los periodistas tenemos en esta ocasi�n un especial compromiso y responsabilidad al servicio del fortalecimiento institucional, de adhesi�n y respeto a la ley en apoyo al derecho de los ciudadanos y ciudadanas de elegir libremente, sin manipulaciones de grupos por la lucha del poder. El Colegio Dominicano de Periodistas advierte sobre el riesgo que corren los y las periodistas de abandonar su misi�n y deteriorar su credibilidad.
Los periodistas debemos unirnos para enfrentar ese mal que est� perjudicando y desinformando a la sociedad; de seguir por este derrotero estamos colocando en peligro la tranquilidad, la paz social y el sagrado derecho al ciudadano a elegir con libertad y conciencia
Tenemos que unirnos para lograr una Ley de colegiaci�n fuerte, respetable, din�mica y de vanguardia, que garantice sus derechos a los ciudadanos y que castigue a sus violadores.
Debemos fortalecer la unidad de los profesionales del periodismo para alcanzar un ejercicio �tico y responsable al servicio de la sociedad dominicana, que contribuya a garantizar el respeto a las libertades p�blicas, a la libertad de expresi�n, a la libertad de prensa, el libre acceso a las fuentes informativas y, sobre todo, al derecho a la informaci�n.
Los periodistas debemos luchar porque se respete el derecho a la informaci�n de los ciudadanos, una informaci�n clara, completa, precisa y veraz.
Los periodistas debemos enfrentar la concentraci�n de los medios de comunicaci�n en manos de grupos empresariales, porque no es posible que un sector controle tantos medios para defender sus intereses particulares, olvidando el inter�s de la sociedad.
Ante tantas dificultades los periodistas no podemos renunciar al sagrado compromiso de informar, orientar y servir de fiscalizador de los actos p�blicos, de los funcionarios p�blicos y privados, cuyo accionar son de inter�s general. Debemos mantenernos como guardianes del Estado en la defensa de los intereses del pueblo enfrentando la complicidad, la corrupci�n administrativa p�blica y privada, dejando bien claro nuestro rol de vigilantes de de la sociedad dominicana.