POR JOSE ANTONIO MATOS PE�A.
En recorrido hecho por nosotros el viernes pasado por toda la Hoya del Lago Enriquillo, realizando las medidas e indagaciones de todo lo concerniente a el comportamiento de los niveles de los lagos y la situaci�n de todo su entorno, en que encontramos una decrecida de ambos lagos, en los �ltimos 34 d�as, 10 cent�metros verticales para el Azuey y 5 para el Enriquillo, nos informamos de que los burros sacados por el departamento estatal del gobierno, suman m�s de cincuenta en los �ltimos 3 meses.
De acuerdo a nuestras indagaciones, la �ltima partida de Asnos capturados y sacados de la isla Cabritos, acusados como al efecto, de especie invasora, fue de diez, para romper la barrera de cien en que eran estimados, como poblaci�n total en dicha Isla.
Es importante recordar, que la Isla Cabritos compart�a su existencia hasta noviembre del 2010, con dos Islitas m�s, La Islita y La Barbarita , las cuales fueron rebosadas por los nuevos niveles del Lago Enriquillo, al efecto del paso por el sur de la Isla Espa�ola del poderoso cicl�n Tom�s.
En la corrida descomunal de los niveles del Enriquillo, adem�s de las Islitas, se ha llevado, probablemente el 50% de su territorio extra-superficial, y por tanto, la mayor parte de su h�bitat, siendo �ste, el mayor factor de da�o al ecosistema y el factor fundamental a combatir.
El lago Enriquillo, que ha llevado hacia su interior, m�s de 135 kil�metros cuadrados en lo que llevamos de siglo, con un crecimiento vertical de 1500 cent�metros verticales, se ha llevado consigo todo el caudal de arenas, cuna principal, para la reproducci�n de Cocodrilo Americano, llevado a ese extremo, porque el 75% de las aguas que antes iban a la Bah�a de Neiba, est�n engrosando sus fuentes, pudi�ndose revertir, con la construcci�n de la presa de Monte Grande, como ente regulador de grandes avenidas, el dique derivador de MENA y la habilitaci�n del Aliviadero de Canoa, con los burros no se va a ninguna parte.
Es importante resaltar, que ese 75% de aguas que han dejado de ir al ecosistema que constituye esa Bah�a referida, ha provocado una secuela de da�os, que van, desde la progresiva desaparici�n de los Manglares, hasta la merma sustancial de las especies marinas, percibida de manera directa, por los ciudadanos dedicados a la explotaci�n de dichas riquezas.
