
Estados Unidos ha pagado miles de dólares en compensaciones a las familias de las víctimas del ataque que, atribuido al sargento Robert Bales, causó 17 muertos en el sur del país el pasado 11 de marzo, han reconocido fuentes oficiales.De acuerdo con el líder tribal Haji Agha Lalai Dastgeri, miembros del Ejército estadounidense acudieron este sábado a la oficina del gobernador de la sureña provincia de Kandahar y allí entregaron el dinero a las familias de las víctimas. "Pagaron 50.000 dólares por cada muerto y 11.000 dólares por cada herido. El pago fue efectuado en la moneda afgana", ha revelado Lalai.
Un oficial estadounidense que ha pedido no ser identificado ha confirmado el pago -aunque no su cuantía- y ha asegurado que este refleja la "naturaleza extraordinariamente devastadora del suceso".
Estados Unidos ha repatriado al militar acusado de los hechos, contra quien ha presentado cargos por 17 asesinatos, pese a que los líderes tribales de Kandahar mantienen que sus muertos son 16.
De acuerdo con el relato de los crímenes, Bales salió de su base de madrugada y entró en varias casas de dos pueblos cercanos, donde disparó contra las personas que dormían en ellas, entre ellas niños, y más tarde quemó algunos de los cadáveres.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha afirmado que su Gobierno investigará hasta las últimas consecuencias la matanza, que ha calificado de "vergonzosa e inaceptable".