El secuestro como m�todo de lucha - Barahoneros

viernes, 23 de marzo de 2012

El secuestro como m�todo de lucha

POR BIENVENIDO HEREDIA.

Los pueblos tienen derecho a reclamar la soluci�n de los problemas sociales que las autoridades municipales o nacionales no les han resuelto.  Dicho derecho est� consagrado en diferentes documentos e instancias legales, como la Constituci�n de la Rep�blica, la Declaraci�n Universal de los Derechos Humanos, la Convenci�n Interamericana de Derechos Humanos y otras.
Hay problemas sociales que son fundamentales para el buen desenvolvimiento de las actividades cotidianas de una comunidad, un pueblo, una regi�n o un pa�s. Entre ellas, la falta de escuelas, falta de hospitales, escasez de viviendas, agua potable, energ�a el�ctrica, etc. Cuando los pueblos asumen algunas de esas necesidades como fundamentales para su desarrollo, se organizan y planifican jornadas de lucha que persiguen la soluci�n de dichas necesidades.
Cuando se hace as�, organizado y planificado, las jornadas de lucha tienen un proceso, una ruta cr�tica,  que va desde la formaci�n de comisiones que visitan a las autoridades, las notas de prensa y volantes, hasta las huelgas barriales, municipales, provinciales y nacionales. Cuando se hace todo sin organizar un plan, las jornadas de lucha se convierten en ca�ticas, donde nadie tiene el control de las mismas o, donde los organizadores realizan acciones que son inducidas por dos o tres participantes en ellas.
Siempre he cre�do que para obtener conquistas sociales, no hay que realizar actos violentos ni des�rdenes. La raz�n no se impone por la fuerza.
En Rep�blica Dominicana hemos roto, hace m�s de dos d�cadas, el protocolo de las protestas populares. Ya usamos cualquier m�todo para llamar la atenci�n de las autoridades. Incluso, el secuestro colectivo de personas.
Secuestrar un grupo de profesores en una escuela p�blica, es un acto repudiable. No es ni ser� jam�s, un m�todo simp�tico ni mucho menos popular.
Secuestrar es privar a una persona o grupo de personas ilegalmente de su libertad. Se hace durante un tiempo determinado, �con el objetivo de conseguir un rescate u obtener cualquier tipo de cr�dito pol�tico, econ�mico o medi�tico. Las personas que llevan a cabo un secuestro se conocen como secuestradores.� (Wikipedia).
El secuestro de los profesores de la escuela El Bir�n en el barrio Imbert de la ciudad de Barahona, fue un acto peligroso y arriesgado. El mismo pudo haber provocado problemas o complicaciones en la salud de algunos de los secuestrados: presi�n arterial, taquicardia, p�nico, desmayos, etc.
Luchar por la pavimentaci�n de las calles es leg�timo y justo, sobre todo porque el gobierno ha decidido pavimentar todos los pueblos del pa�s. Pero llevar la lucha al extremo de secuestrar personas, por dem�s ajenas a la situaci�n que se demanda, es una acci�n que no debe ser aplaudida ni favorecerla como un m�todo correcto de protesta.
El derecho a protestar, no nos da el derecho a maltratar, mucho menos a secuestrar.