POR DARIO POZO RUZ
Para Ecos del Sur.
Pocas clases pudimos recibir, pero suficientes, para darnos cuenta de la enfermedad que minaba su organismo. Con pena observaba la gran preocupaci�n que sent�a por su anciana madre y observaba su continua preocupaci�n con el celular con el que la hac�a compa��a cuando no estaba en Santo Domingo.
�Que ser�a de nosotros sino fuera por nuestras madres!... pero el Se�or se nos llev� a la profesora Carmen Amador apenas hace d�as y nos consta que un sus momentos finales ten�a preocupaci�n por sus alumnos de la UASD en Barahona.
Me hubiera gustado que la Universidad hubiera realizado alguna actividad en su memoria, despu�s de una vida consagrada a la educaci�n, actividad ingrata y mal pagada, que aunque lo exprese como uno de los universitarios mas mayores de esta extensi�n, he sido maestro muchos a�os y siento un gran dolor porque solo nos preocupen calificaciones y sustitutos.
Que all� donde se encuentre liberada de padecimientos terrenales, junto con la labor realizada por tantas generaciones de estudiantes sienta la expresi�n de gratitud como oraci�n en su memoria que estoy seguro recoge el sentir de muchos compa�eros alumnos y profesores. Descanse en paz
