POR STIL PEREZ G.
Discurr�a muy fluida aquella actividad. En mi condici�n de espectador, disfrutaba con lo que acontec�a en cada uno de los tableros. Un �ino de una recia y lisa cabellera negra, de espigadita y esbelta figura, se alzaba en reducida posici�n, por la poca altura de su asiento. Sus ojos atencionaban fijamente todos los prop�sitos de aquel fuerte contrincante. Era yo la �nica persona que observaba esa partida. Todo transcurr�a en calma, pero de pronto� el ni�o iniciaba una brillante jugada que constitu�a el inicio de una compleja combinaci�n, como se denomina t�cnicamente en el ajedrez, a una serie de jugadas forzadas que entra�a un sacrificio de piezas para conseguir una ventaja, ora material, ora posicional, o, de jaque mate al rey contrario. Fue en ese momento que el clar�n de alarma se hizo sonar, y todos los all� presentes se dirigieron como por arte de magia, atra�dos por el magnetismo personal de esa muy joven figura, hacia la persona que produc�a aquel movimiento con mucha audacia.
Es en ese momento cuando se acerca al lugar el padre del ni�o el Doctor Octavio F�liz Vidal, y me pregunta, qu� pasa, le respondo que parece que su v�stago ha visto una larga secuencia de jugadas que terminar�a con el jaque mate al rey contrario, sin embargo esto habr�a que verlo. Para confirmar que el ni�o hab�a visto todas las jugadas que agrupaba aquella idea, lo que se traducir�a en una cualidad especial para �ste, era necesario que las efectuara en el orden l�gico que esto importaba. El subcampe�n decidi� quedarse en ese s�lo tablero y despreocuparse de los restantes, para de esa manera, ver efectuadas las siguientes jugadas a sus respectivas respuestas, que lo condujeron efectivamente a la derrota. �Magn�fico! Qued� confirmado, Octavio F�liz G�mez hab�a previsto todas las respuestas del sub-campe�n. �El ni�o apenas ten�a 7 a�os!
Octavio Emmanuel F�liz G�mez, aprendi� las primeras instrucciones del ajedrez de manos de su padre, Octavio F�liz Vidal, cuando contaba con s�lo 7 a�os, tras de haberle pedido esto, luego de sentirse motivado por la experiencia que tuvo al ver en la escuela un juego de ajedrez.
Como jugador de ajedrez, F�liz G�mez posee dotes resaltables. Combina visi�n t�ctica con s�lidos conceptos posicionales, lo que le permitir�a prolongados buenos resultados en su carrera ajedrec�stica.
Barahona y la regi�n Enriquillo, se sienten orgullosos por la obtenci�n del triunfo en el Campeonato Nacional de Ajedrez Infantil, a trav�s del ni�o Octavio F�liz G�mez, y compartimos este �xito con toda la Rep�blica Dominicana , en especial, con la Federaci�n Dominicana de Ajedrez, organizadora del evento nacional, y su presidente Pedro Dom�nguez Brito.
