
Dicen que no los comió, sino que los produce su cuerpo.
De China llegan siempre noticias que rozan lo inverosímil. Los médicos de una ciudad del noroeste de este país asiático están vigilando de cerca a una niña de 18 meses de edad, según informó el sitio web telecinco.es.
Al parecer, según afirman diversos medios locales, ella ha expulsado clavos en distintas ocasiones, y no hay evidencia que muestre que la niña se los haya tragado.
Los doctores del Hospital de Niños de la ciudad de Yulin, en la provincia de Shaanxi, encargados de vigilar el caso, señalaron que la menor ha evacuado 21 clavos y un perno de acero en un mes.
Lo curioso del caso es quen la niña come y bebe con normalidad.
Los clavos aparecen en el cuerpo de la pequeña una y otra vez, sin explicación aparente. Una información, al menos, curiosa.