Las críticas del general McChrystal convulsionan la Casa Blanca; Presenta su dimisión a Obama - Barahoneros

miércoles, 23 de junio de 2010

Las críticas del general McChrystal convulsionan la Casa Blanca; Presenta su dimisión a Obama


Obama llama a Washington al militar tras sus declaraciones públicas en contra de altos cargos del Gobierno

Desde que empezó la guerra en Irak hace siete años ve a su mujer apenas treinta días al año. Presume de dormir cuatro horas y comer una vez al día, pero falta por ver si todo eso ha contribuido a que el máximo comandante en Afganistán pierda la cabeza con sus explosivas declaraciones a un periodista de 'Rolling Stone'. Hoy, el general Stanley McChrystal tendrá que rendir cuentas de ello al presidente Barack Obama, que le ha convocado urgentemente en la Casa Blanca tras leer el artículo en el que se mofa de él y todo su equipo.
«Está enfadado», describió tajante el portavoz Robert Gibbs cuando se le preguntó por la reacción del mandatario. «Muy enfadado», repitió. «Si lo hubieras visto lo sabrías». Gibbs evitó confirmar o desmentir el inminente relevo del general en el que Obama confiaba para ganar la guerra de Afganistán, el gran reto de su mandato. «Todas las opciones están sobre la mesa», advirtió el portavoz de la Casa Blanca. «¿Aceptaría el presidente su dimisión?», se le preguntó. «Digamos que está deseando hablar con él. Cree que el general debe tener la oportunidad de discutir con él ese artículo en persona».
A través de los ojos de McChrystal Obama queda como un presidente ignorante que no sabe lo que hace ni tiene interés en ello y «con el que no conectó desde el principio» a pesar de haberle votado, recoge Michael Hastings en el artículo. Y con todo es uno de los que mejor parados sale, en comparación con un ministro francés que le invita a cenar en un fino hotel de París -«demasiado Gucci» para su gusto- al que llama 'gay'. O el vicepresidente Joe Biden. «¿Quién es ése?», se mofa uno de los ayudantes de McChrystal. «¿Biden? ¿Dijiste 'Bite me'? (Muérdeme)». O el consejero de Seguridad Nacional, Jim Jones, un general retirado de cuatro estrellas, veterano de la Guerra del Golfo, al que otro ayudante califica como «un payaso» que «se ha quedado estancado en 1985». Políticos muy involucrados en la guerra como los senadores John McCain y John Kerry también reciben su parte por «aparecer para verse con Hamid Karzai (presidente afgano), criticarle en el aeropuerto y darse la vuelta rápidamente para llegar a tiempo de que les entrevisten en los programas del domingo».
No es sólo ese autodenominado 'equipo América' que rodea al general y al que según el periodista 'freelance' «en privado le gusta soltar mierda de muchos de los altos designados por Obama en el apartado diplomático». Entre los que se llevan la peor parte están el embajador en Kabul, Karl Eikenberry, y el enviado especial de la Casa Blanca, Richard Holbrooke, que a McChrystal le produce tanto hastío que «no se molesta en ocultarlo más», escribe.

McChrystal presenta su dimisión a Obama

El general Stanley McChrystal, el hombre que manda las tropas de la OTAN en Afganistán y responsable de la estrategia de EE UU en dicha guerra, ha presentado su dimisión a Obama. Y lo ha hecho con una carta formal.

Según informa The New York Times, McChrsytal está desde el martes en el ojo del huracán después de que ayer se conociera una entrevista con la revista Rolling Stone en la que descalificaba al presidente y a sus principales colaboradores.

Según el diario estadounidense, Obama aún no ha decidido si se aceptará o no su renuncia.

Ataques a diplomáticos

«¡Oh, no, otro email de Holbrooke!», masculla al mirar su BlackBerry. Sólo Hillary Clinton recibe halagos «por haberle guardado las espaldas» el año pasado durante la revisión de la estrategia para Afganistán, en la que el alto oficial se salió con la suya al conseguir un contingente de 30.000 soldados más.
Lo más desconcertante es que McChrystal no le ha echado la culpa al mensajero. Y es que el editor de 'Rolling Stone', Eric Bates, asegura haberle pasado por adelantado una copia del perfil de quince páginas escrito por Hasting a lo largo de un año de seguimiento sin que presentase ninguna objeción.

El general ha pedido disculpas por su «error de juicio» y ha recordado en un comunicado que goza de una carrera marcada por la «integridad profesional». No tanto si se tiene en cuenta que ya en West Point batió récords de castigos por sus borracheras e insubordinaciones y que en Irak firmó el falso informe que encubría la muerte por 'fuego amigo' del jugador de fútbol americano Pat Tillman, y después se vio involucrado en episodios de abusos y torturas en el campamento Nama.

La Casa Blanca ha decidido que nadie le puede quitar los años de «valentía» sin que eso impida que pague por «un enorme error» que distrae la atención en un momento vital de la guerra. «Madres y padres envían a sus hijos al otro lado del mundo y necesitan saber que hay una estructura de combate capaz y madura», apuntó Gibbs.

Autoridades de Afganistán expresan apoyo a general McChrystal

El gobierno de Afganistán afirmó el miércoles que el posible relevo del general estadounidense Stanley McChrystal interrumpiría el progreso en la guerra y pondría en peligro una importante operación contra baluartes del Talibán en el sur del país.

Al término de una videoconferencia de una hora con el presidente Barack Obama la noche del martes, el presidente afgano Hamid Karzai ratificó su confianza en el general McChrystal, el principal comandante de la OTAN en Afganistán, dijo el portavoz de Karzai, Wahid Omar.

McChrystal fue llamado de regreso a Washington para que explique comentarios negativos sobre el equipo de seguridad nacional de Obama que se le atribuyen a él y sus principales colaboradores y que fueron difundidos en la revista Rolling Stone.

Aunque McChrystal, que se reunirá con Obama el miércoles, recibió un fuerte regaño de sus superiores en Estados Unidos, las autoridades afganas salieron en su defensa y afirmaron que el militar ha incrementado la cooperación entre los efectivos locales y las fuerzas internacionales, ha trabajado para reducir las bajas civiles y se ha ganado la confianza de la población.

"El presidente considera que nuestra sociedad se encuentra en una coyuntura muy delicada en la guerra contra el terrorismo y en el proceso de traer la paz y la estabilidad a Afganistán y que cualquier interrupción en este proceso no será útil", dijo Omar a la prensa.

"Tenemos confianza en que no haya cambios en el mando de las fuerzas internacionales aquí en Afganistán y que continuemos nuestra sociedad con el general McChrystal", agregó.

La controversia se ha suscitado en momentos en que junio va camino a convertirse en uno de los meses con más muertes entre las fuerzas internacionales en los casi nueve años que ha durado la guerra en Afganistán.