Por: Juan Francisco Matos.
BARAHONA.- La escasa concurrencia nocturna de personas al viejo y nuevo cementerios, ubicados en la parte alta y baja de esta ciudad, fue atribuída por ciudadanos a la ola de delincuencia y criminalidad que se registra en esta ciudad y el resto de esta provincia, enclavada en la zona sur del país.
Desde tempranas horas de la mañana del martes primero y miércoles 2, Día de los Difuntos, gran cantidad de personas se dió cita en ambos camposantos, a limpiar, alumbrar y colocar flores en las tumbas de sus familiares fallecidos y rezar pidiendo a Dios que los tenga en un lugar de paz y tranquilidad.
Personas que conversaron con este periodista coincidieron en señalar que acudieron en horas del día a los cementerios, por temor a hacerlo de noche que es lo tradicional, por temor a los delincuentes y criminales que siempre están en acecho par atracar, robar y matar.
"Periodista lamentamos no poder recordar, honrar y rezar de noche aquí por nuestros parientes idos de este mundo como acontecía años atrás, cuando aquí hbaía tanta delincuencia, por lo que nos vemos obligados a hacer estos deberes familiares en los cementerios locales, a plena hora del día", comentó la profesora Minerva González Féliz.
Explicó la educadora que lo correcto el Día de los Difuntos, es alumbrar de noche las tumbas de los muertos para que la luz de las velas y velones ilumine todo el camposanto, porque, así "estoy segura que estos se alegran al notar el gesto de sus parientes".
Esta maestra tiene sepultados en el cementerio viejo a su mamá y papá, señores Faustina Féliz y José Joaquín Gonzáles, fallecidos el 3 de abril de 1996 y el 8 de julio de 1962, así como su hermana,Tesalia González Féliz, quién fue supultada el 5 de julio de 1998. Además, su cañada, Melba Isabel González y su tía, Julia Féliz.
Otras personas entevistadas al respecto, coincidieron en que aquí todo el que cuida y respeta su vida, se encierra en su casa desde que comienza a anochecer, para evitar ser víctima de los ladroness, atracadores y criminales que andan como si tal cosa por las calles.
"Yo tengo un pequeño negocio en el sector Enriquillo, en la parte baja de la población, cuyas purtas cierro a las 6:30 de la tarde, por temor a que me atraquen y asesinen", dijo el señor Héctor Luis Sánchez.
Manifestó que fue a visitar la tumda de sus padres enterrados en el viejo cementerio muy temprano en la mañana, este 2 Día de los Difuntos, porque al igual que muchas otras personas aquí presente, "temo hacerlo de noche, por miedo a los delincuentes"
Tos las personas que hblaron con este periodista en el viejo cementerio, ubicado al final de la calle María Montez, frente al también viejo mercado público, calificaron como aceptable la actual situación del camposanto, el cual fue limpiado e higienizado para la ocasión por brigadas de la Alcaldía Municipal que dirige el doctor Noel Octavio Suberví Nin.
En este cementerio al igual que en el nuevo, ubicado en el sector Blanquizalez, a la entrada de esta ciudad, fueron vistas muchas personas limpiando, pintando y rehabilitando las tumbas de sus difuntos.
El nuevo cementerio, a pesar de sus buenas condiciones de higiene, también fue objeto de trabajos de limpieza, que consistieron en la erradicación de algunas pequeñas malezas.