Hacia una cultura de prevenci�n - Barahoneros

martes, 5 de junio de 2012

Hacia una cultura de prevenci�n

POR ROLANDO DAVID MATOS
Especial par a Ecos del Sur.

             Dentro del �mbito de la gesti�n de riesgos y la administraci�n de desastres la comunicaci�n y el manejo de informaciones adecuadas juegan un gran papel. Muchas cosas se complican porque los actores que intervienen en una determinada �rea participan en las mismas sin las informaciones de lugar, esto en vez de ayudar resta posibilidades a la participaci�n en t�rminos de su eficacia. Una real y efectiva informaci�n sobre los temas relacionados a emergencias y desastres forman parte, en gran manera,  de una �cultura de prevenci�n� esta ayudara y facilitara la respuesta contribuyendo de gran forma a la reducci�n de riesgos (mitigaci�n).
              Como comunicadores siempre se debe luchar por la dotaci�n de herramientas �tiles que nos permitan una unificaci�n de criterios, de esta forma tener una mejor comprensi�n de las decisiones que deben y pueden ser tomadas por las autoridades de turno para enfrentar una situaci�n de emergencia. Debemos trabajar para aportar los conocimientos b�sicos que nos permitir�n difundir el mensaje de prevenci�n a las comunidades m�s vulnerables y en mas alto riesgo, de esta forma sabremos accionar los mecanismos de sistemas de alerta temprana (SAT), los cuales son dise�ados para poner en alerta y orientar a las poblaciones en alto riesgo, generando condiciones de protecci�n y confianza mediante el suministro de informaciones reales y apropiadas.
La comunicaci�n para prevenci�n es muy importante y requiere de profesionales de diversas disciplinas, en esta,  el/la periodista o comunicador/a  juegan un papel clave, facilitando el acceso de la poblaci�n a informaciones b�sicas,  no solo sobre medidas y respuestas inmediatas despu�s de un evento, sino desde la fase  del antes para hacer ver y orientar la comunidad sobre la reducci�n de riesgos. La comunicaci�n social, por los niveles de alcance a los p�blicos de masa, tiene que convertirse en factor fundamental de una real y eficaz �cultura de prevenci�n�.
  En estos tiempos y viendo los �ltimos eventos que han causado cuantiosos da�os en nuestro pa�s, ha sido interesante y muy positivo poder medir la utilidad de los medios de comunicaci�n en la difusi�n de mensajes informativos y preventivos ante situaciones de emergencias y desastres. Debemos recordar que tambi�n existen experiencias negativas en donde el manejo de malas informaciones o la manipulaci�n de estas han causado grandes da�os en las poblaciones, cuando no, la ausencia de informaci�n por parte de los organismos responsables por ley de responder ante estos casos. Recordemos la experiencia del Hurac�n George (1998), el ocultamiento de informaciones b�sicas a la poblaci�n en general provoco cuantiosas p�rdidas de vidas humanas (hoy todav�a no sabemos cu�ntas personas murieron y desaparecieron con certeza).
Las gentes dependen de las informaciones, estas determinan su accionar ante eventos adversos. La prensa escrita, radial, televisiva y los medios digitales y cibern�ticos son empleados en gran manera por las poblaciones. Si abusamos de ellos y manipulamos las informaciones entonces tendremos comunidades y poblaciones desinformadas, de ah� viene la ausencia de capacidades y se producen los desastres. La gente cree y tiene confianza en estos medios, estos a su vez, deben convertirse en canales para sensibilizar a las personas en las comunidades. Si incrementamos sus capacidades lograremos  una ideal y real gesti�n de riesgos.
Cuando las comunidades est�n amenazadas por riesgos latentes, se debe identificar la necesidad de fomentar una �cultura de prevenci�n� esto implica la decisi�n para de qu� manera se abordara el tema. En una estrategia de prevenci�n orientada a prevenir los desastres, se deben especificar muy claramente los objetivos meta para alcanzar, por ejemplo: Hacer de conocimiento de la comunidad los conceptos b�sicos relacionados con  los desastres, ense�arles a identificar los riesgos y amenazas que puedan afectar a una comunidad, saber distinguir los tres niveles de alerta ( verde, amarilla, roja) y divulgar las medidas a seguir en caso de emergencias, fomentando la cooperaci�n y coordinaci�n entre los comunitarios para mantener: Desag�es limpios de basura, evitar construcciones  de viviendas en lugares de alto riesgo. Todas estas informaciones contribuir�n grandemente a la reducci�n de riesgos.