Las peque�as cosas, Danilo. - Barahoneros

jueves, 7 de junio de 2012

Las peque�as cosas, Danilo.

POR MAYOBANEX DE JESUS L.

Confiar en la estaci�n gasolinera, en el combustible que te echan, la calidad, cantidad, sin que te puedan enga�ar y da�ar luego el motor de tu veh�culo, ante la mafia de unos inspectores de los organismos oficiales que tengan que ver con la vigilancia y supervisi�n, pero que los �cheles recibidos� hacen la contraparte.

Llevar un tanque de gas a llenar y recibir un treinta por ciento o m�s de aire, con sistema mec�nico alterado de los equipos de dispensaci�n y llenado, sin tener nadie que defienda por la misma mafia anterior.

Presentar una querella contra robo o asalto en los organismos castrenses y morir esperando recuperaci�n, cuando la mafia imperante est� en quienes nos deben proteger y ayudar, pues combinan con los malhechores para quitar las prendas robadas y quedarse con ellas.

La zozobra en los barrios con los puntos de drogas, los disparos en las noches y una inseguridad que encierra sus moradores tempranos en las noches para dejar limpia las calles a los delincuentes por temor a sufrir sus fechor�as.

Adquirir medicinas o alimentos de consumo humano entendiendo que van a ser de provecho, y resulta que las falsificaciones al granel que se hacen por doquiera no dan garant�as de llevar al organismo digestivo la calidad requerida de lo que ha pagado con su dinero.

La imprudencia de un vecino, embriagado con su m�sica a todo volumen, sin importar la paz p�blica ni la enfermedad de la anciana de al lado, pues la fantocher�a puede m�s que la solidaridad entre moradores de la barriada.

La dejadez en la ense�anza, postrada por reclamos inconsecuentes disfrazados de justos, que no reparan en da�os, reclamando m�s salarios y condiciones de los planteles con tediosos paros que merman la calidad de la educaci�n, independientemente de que se requiera m�s presupuesto al sistema.

La garant�a de mejor salud en una seguridad social que plantea una ley compleja al usuario, pero que los recursos recibidos son insuficientes para atender una demanda que excede las fronteras, pues los vecinos de Hait� se llevan un alto por ciento de los servicios, medicamentos e insumos sin pagar un solo centavo.

El acoso tributario a los que realmente pagan, remiti�ndoles notificaciones y multas alegres por cualquier dejadez, mientras a los grandes evasores se les deja impone, am�n de complicarles las vidas a las Mipymes con tantos tecnicismos burocr�ticos para que puedan pagar sus tributos.

Peque�as cosas Danilo que debemos abocarnos a mejorar en su gesti�n, que est�n minando poco a poco la vida de los dominicanos, y que de no ponerles �un alto� podr�amos ir degenerando hacia un estallido social a mediano plazo