
Los hijos de Michael Jackson podrían complicar el desarrollo del juicio al doctor Conrad Murray, acusado del "homicidio" del cantante.
Según TMZ, esto ocurre debido a que Prince (14), Paris (13) y Blanket (9) no quieren recordar nada sobre la muerte de su padre, por lo tanto, no están con la mejor disposición para revivirla en la corte.
Ese tema adquiere especial importancia debido a que fueron Paris y Prince quienes declararon haber visto al doctor Murray intentando revivir a su padre.
Por otro lado, su abuela Katherine Jackson, también ha manifestado su molestia por la exhibición de uma imagen de su hijo sin vida sobre una camilla en el comienzo del juicio. Ella se sentiría aliviada de que sus nietos no se involucren en este proceso.
Sin embargo, Prince, el mayor de los hermanos se mantiene dispuesto a declarar si es necesario.
Una testigo complica al médico de Jackson
En el inicio de la segunda semana de juicio, declarará la doctora que atendió al cantante minutos antes de morir. Dirá que Conrad Murray ocultó información sobre el estado de salud del rey del pop
Murray, de 58 años, está acusado de homicidio involuntario por suministrarle una dosis letal del anestésico propofol que, según la autopsia, fue la que acabó con la vida del artista el 25 de junio de 2009.
Para la Fiscalía, el médico personal del cantante cometió una "negligencia flagrante" en el cuidado de su paciente, que condujo al deceso de Jackson cuando tenía 50 años y se encontraba en pleno estado físico preparando un nueva gira musical.
La defensa, en cambio, sostiene que fue Jackson quien consumió los fármacos cuando Murray estaba ausente, debido a sus problemas de adicciones.
La semana pasada, cuando comenzó el juicio, el acusado se declaró no culpable por los cargos. Podría pasar hasta 4 años en la cárcel en caso de que el jurado falle en su contra. Se estima que la sentencia se sabrá a fin de octubre.
La médica que atendió a Jackson en la sala de urgencias, Richelle Cooper, será la primera testigo en declarar. Según ya manifestó al tribunal, el cantante llegó "clínicamente muerto" al centro médico, pero que, aún así, trataron de reanimarlo sin éxito". Cooper también aseguró que Murray no informó a su equipo que Jackson había consumido propofol.
Por el contrario, Murray dijo a los sanitarios que atendieron a Jackson el día de su muerte que sólo estaba medicando al artista con el ansiolítico lorazepam para ayudarlo con su "agotamiento" y "deshidratación" a causa de los ensayos del cantante.
Jackson iba a reaparecer en julio de 2009 con una serie de 50 conciertos en Londres que llevaban como título This Is It.