
Los gobiernos de Rusia y china respladaron al presidente de Siria Bashar al-Assad, al vetar una sanción del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas contra Siria.
La ONU vivió una "jornada histórica" con la decisión de Moscú y Pekín de oponer su veto a un proyecto de resolución en el Consejo de Seguridad pidiendo "medidas selectivas" contra el régimen sirio, afirmó el miércoles a la AFP la consejera del presidente Bashar al Asad.
"Es una jornada histórica, pues Rusia y China, en tanto naciones, se han colocado junto a los pueblos y contra las injusticias", declaró Buthaina Shaaban. El proyecto era presentado por los occidentales que denunciaron el veto ruso y chino.
"Pienso que los sirios están contentos de observar que existen otras potencias en el mundo para alzarse en contra de la hegemonía y la intervención militar en los asuntos de países y de pueblos", añadió en una entrevista con la AFP.
"Estimo que Rusia y China (...), al oponer su veto, se han colocado del lado del pueblo sirio y nos han dado el tiempo de llevar a cabo las reformas para llegar al pluralismo político sin que, espero, tengamos que aguantar los sufrimientos soportados por Irak, Libia, Pakistán o Afganistán", añadió Shaaban, "agradeciendo" a Moscú y a Pekín.
"Tengo el presentimiento de que el futuro está del lado de Rusia, China y del Este. Estoy contenta porque estamos hartos de la colonización y de la hegemonía de Occidente. Estamos hartos de las injusticias que nos impone Occidente al utilizar al Consejo de Seguridad y otras instancias, porque lo controla todo", añadió.
El martes, Rusia y China, miembros permanentes del Consejo de Seguridad, impusieron su veto a un proyecto de resolución de los países occidentales que amenazan al régimen de Assad con "medidas selectivas" por la sangrienta represión de las manifestaciones contra el presidente sirio.
Al Assad advirtió a Turquía de que atacaría Israel si la OTAN interviene en Siria
El presidente sirio, Bashar al Assad, advirtió al ministro de Exteriores turco, Ahmad Davutoglu, de que lanzaría misiles contra Israel, en el caso de que la OTAN realizara una intervención militar similar a la de Libia en su país, según revela la agencia de noticias iraní FARS.
En una reunión con el canciller turco, cuya fecha no aparece indicada, Al Assad adelantó el calendario de un eventual plan de ataque de seis horas de duración que Siria llevaría a cabo en complicidad con Irán, en el caso de que la OTAN adopte una "medida disparatada" contra Damasco.
Así, explicó que en una primera fase lanzaría "cientos" de misiles contra los Altos del Golán, anexionados definitivamente por Israel en 1981, ataque al que se sumaría el partido-milicia chií libanés Hezbolá.
En la segunda fase de este operativo también participaría Irán, atacando la flota estadounidense y los intereses europeos en el Golfo Pérsico de forma simultánea.
Desde hace meses, Estados Unidos y los países europeos del Consejo de Seguridad --Reino Unido, Francia, Alemania y Portugal-- tratan de sacar adelante una resolución de condena a la violencia utilizada por el régimen sirio contra su población, algo que hasta ahora no han conseguido.
El último intento se ha producido hace apenas unas horas, aunque ha sido vetado por Rusia y China, a pesar de que en esta ocasión el borrador propuesto no incluía una referencia directa a la posibilidad de imponer sanciones al régimen sirio.
Desde mediados de marzo, miles de sirios se han manifestado en todo el país en demanda de una apertura democrática y de la dimisión de Al Assad, algo a lo que el régimen ha respondido con la militarización de las ciudades. Desde entonces se estima que unos 2.700 civiles han muerto.