POR JOSE ANTONIO MATOS
Para Ecos del Sur.
Nacido el 23 de junio del a�o 1935, en la comunidad de Duverg�, hijo de familia com�n de la zona, agricultora, empez� a trabajar en lo que encontr� en su en, la agricultura de subsistencia y ganader�a.
Recuerda trabajar en estas faenas, desde la edad de 10 a�os, junto y a las �rdenes de sus padres, solo conoci� una interrupci�n de esas labores, cuando fue temporalmente marino, como no era extra�o, en la dictadura de Trujillo.
Creci� y paulatinamente fue formado patrimonio propio, llegando a tener hasta el momento de iniciarse esta gran tragedia, la crecida del lago Enriquillo, cerca de 3 mil tareas de terreno en las �reas que el mismo ha tomado, reduci�ndose a menos de 60 tareas hasta el momento.
Al inicio de la tragedia, contaba con un ganado, ascendente a 200 unidades, aproximadamente, hembras y machos, con lo que hab�a mantenido y formado una familia, constituida por su esposa y 7 hijos, que viven.
Con este hato ganadero, Coralides produc�a un promedio de 400 litros diarios, que vend�a al centro de acopio, hoy lo ve reducido a 150 litros por d�a. Ten�a una producci�n de cerca de 80 animales por a�o, esto es, los animales de sacrificio, hoy son menos de 30 por a�o.
A sus cercanos ochenta a�os, Coralides Novas, tubo que reducir lo que pudo de su ganado, para invertir en terrenos y seguir una carrera agr�cola y ganadera, que la ve incierta, por la falta de apoyo gubernamental, compr� 310 tareas en otro lugar denominado Calder�n, dice, no se puede sentar, advierte que en sus largos a�os de vida y lo que recuerda de sus ancestros, no ha sabido de una crecida similar de esas aguas.
P�rdidas como estas, sobre abundan en todo el entorno del Enriquillo, siendo �sta, un infinitesimal de lo que ha sido el desastre nacional que representa la crecida del Enriquillo, que puede detenerse desviando parte de las aguas provenientes de San Juan de la Maguana hacia la Bah�a de neiba, ha pesar que hay un enorme da�o ya, debido a que el Enriquillo, en los referidos 8 a�os, ha crecido m�s de 14 metros de nivel, vertical, de los cuales solamente cuando el cicl�n Tom�s, creci� 100 cent�metros en quince d�as, cuando la Tormenta Emily 24 cent�metros , cuando Irene 20 cent�metros y que en lo que va de este a�o, hasta el 10-12-2011, ha crecido 157 cent�metros .
Hemos comprobado en observaciones y mediciones, que cada vez que aumenta el caudal de aguas provenientes de San Juan, sobre todo, cuando desfogan las presas, los niveles del Enriquillo se disparan, como se puede observar en los datos anteriores.
