
Comerciantes detallistas dicen quieren obligar comprar azúcar crema sin la cuota de refino
La Asociación de Detallistas de Provisiones del Distrito Nacional responsabilizó hoy de los altos precios que se registran en el azúcar refino al Central Romana y al Instituto Nacional Azucarero (Inazucar) y afirmó que ambas instituciones quieren obligar a comprar azúcar crema sin la cuota de refino.
El presidente de la Asociación de Detallistas, René Japa, dijo que el Central Romana es el único ingenio que produce azúcar refino y en los últimos tiempos se ha encargado de restringir y hasta anular las cuotas a entidades que representan el comercio organizado.
“A nuestra institución se le asignó inicialmente una pírrica cuota semanal de 100 sacos de refino, obligándosele a facturar 150 sacos de la crema. Luego esa cuota fue bajada a 50 sacos de refino con 150 crema y en la presente semana anularon la refino y nos informaron que sólo facturarían los 150 sacos de azúcar crema!, expresó.
Dijo que frente a esa situación, “nuestra asociación decidió no facturar el producto y denunciar ese atropello. Consideramos que a este abuso deben salir al paso el Inazucar y ProConsumidor, ya que la libra de azúcar refino hace días que está llegando a 25 pesos en diferentes sectores del Distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo”
La directiva de la Asociación de Detallistas ofreció las informaciones durante una rueda de prensa celebrada en su local de la calle Jacinto de la Concha.
Japa consideró que los altos precios que registra el azúcar refino son ocasionados por la baja oferta del único suplidor que tiene el país de este producto, que es el Central Romana y por la falta de fiscalización de las autoridades que dirigen el Inazucar.
Se informó que un saco de azúcar refino debe llegar a los detallistas de colmados a razón de RD$1,850.00, pero en la actualidad se mueve en una banda de precios que va de RD$2,300.00 a RD$2,500.00.
De mantenerse la actual situación, una libra de azúcar refino llegará al consumidor a 30.00 pesos
Japa dijo que es penoso que se obligue a familias pobres a pagar un sobreprecio de 7 pesos por cada libra de azúcar refino.