
No todos los días vemos personalmente a un gorila, y mucho menos uno que esté jugando con un Nintendo DSi XL.Esa es la escena que el fotógrafo aficionado Chris Spicuzza capturó en el Zoológico de San Francisco. Todo ocurrió cuando un niño, accidentalmente, dejó caer su Nintendo DSi XL en la hábitat de los gorilas. Curiosamente, uno de éstos lo agarró y empezó a jugar con él. Finalmente, la maltratada consola fue rescatada por un empleado del zoológico.