Los cristianos libios, obligados a huir - Barahoneros

domingo, 4 de septiembre de 2011

Los cristianos libios, obligados a huir


Sólo el 3% de la población profesa la fe católica en Libia. Con la guerra, muchos se han desplazado a la frontera con Argelia. En ese país también se les persigue.

Las hornacinas vacías. Crucifijos y retablos carbonizados. Los bancos se amontonaron para ejercer de trinchera en la guerra que viven las grandes ciudades de Libia. Y de los fieles... ni rastro. La mayor parte de la comunidad cristiana del país norteafricano (que roza los 173.000 católicos) se ha tenido que desplazar. Están refugiados en la frontera con Argelia porque son perseguidos. A pesar de que Libia es un país que aún vive bajo una dictadura de mayoría musulmana, tradicionalmente los cristianos han disfrutado de libertad religiosa y de culto. Pero con los vaivenes de la cruenta guerra que se libra desde el pasado febrero, y mucho más ahora que la búsqueda y captura de Gadafi se ha intensificado, los cristianos libios reviven de nuevo la misma situación por la que pasaron los padres de la Iglesia: la persecución.

Pero con todo ello, y aunque “la comunidad católica se haya reducido con la guerra, los cristianos siguen ofreciendo un hermoso testimonio de fe en estos tiempos tan difíciles”. Así lo puso de manifiesto el vicario apostólico de Trípoli Giovanni Martinelli, quien, con la guerra, se ha visto obligado a volver a Italia.

Con el éxodo iniciado hace siete meses muchas de las personas que trabajan para organizaciones humanitarias, no han tenido más remedio que desplazarse para poder prestar sus servicios allí donde estén los más necesitados. Aun así, y teniendo en cuenta el peligro que aún entraña un país como Libia, desde que se iniciaran las protestas y el posterior bombardeo de la OTAN, siguen con su labor evangélica y de servicio dos obispos, 15 sacerdotes, 16 comunidades religiosas femeninas y misioneros que todavía trabajan en algunos hospitales ayudando a muchos enfermos y heridos de guerra, según informa la agencia Fides.

Imposición islámica

Con el enrarecimiento de las decisiones que tomará en Consejo Nacional de Transición (CNT) libio (quieren imponer un Estado islámico regido por la sharia), la organización Puertas Abiertas “reza para que los cristianos estén protegidos durante la transición, mientras se establece un nuevo gobierno durante los próximos meses”, según uno de sus representantes.

Una tensión que ha llegado hasta Bengasi, el bastión rebelde por excelencia. Sylvester Magro, el obispo de la ciudad, dijo a Reuters que lo que más les preocupa es el conflicto. De hecho, y según declaró un sacerdote que trabaja en Trípoli, en la capital “reina un clima de tensión y de psicosis”.
Una psicosis que no sólo se ha dado en Libia. Con el termómetro caliente de las revueltas en Oriente Medio, muchos han sido los cristianos que han tenido que huir de sus países por profesar la fe católica. De los 350 millones de cristianos que son perseguidos en el mundo, los casos más significativos son los de Egipto (que camina hacia la transición democrática), Jordania (con revueltas esporádicas) o Argelia (núcleo hasta el que se han desplazado los cristianos libios).