Ayer domingo, se cumplieron cinco años de la muerte de Steve Irwin, más conocido como el cazador de cocodrilos, luego que una manta raya lo atacara mientras hacía lo que más le gustaba, grabar la naturaleza.
Irwin, nacido en Australia en 1962, era un ecologista conocido mundialmente por la manera de realizar sus documentales, arriesgando su vida en cada toma que hacía con animales salvajes, cocodrilos, serpientes; su trabajo era su pasión.
Su programa, el Cazador de Cocodrilos, alcanzó fama mundial debido al estilo para nada convencional de Irwin, quien no temía acercase a los animales a pesar del peligro que corría y por ello fue muchas veces criticado debido a que, señalaban, perturbaba el hábitat de algunos animales.
Sin embargo la carrera de Irwin también tuvo su momento de controversia cuando en el 2004, alimentó a un cocodrilo con una mano, mientras que con la otra cargaba a su hijo Bob. El hecho fue duramente criticado y hasta comparado con Michael Jackson cuando este cargó a su hijo por un balcón en Berlín.
El 4 de setiembre del 2006 Irwin se encontraba grabando en Queensland, Australia, un documental sobre especies marinas cuando se posó sobre una raya látigo, o manta raya gigante, sin embargo esta alzó su cola, la que se inscrustó en el corazón del australiano matándolo casi al instante.