Informaciones de WikiLeaks empañan imagen de la SCJ; Jueces niegan casos de corrupción - Barahoneros

jueves, 21 de julio de 2011

Informaciones de WikiLeaks empañan imagen de la SCJ; Jueces niegan casos de corrupción


Un despacho de WikiLeaks revela que el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Subero Isa, le confió a los embajadores estadounidenses en República Dominicana, Hans Hertell y Roland Bullent, que Rafael Luciano Pichardo,

vicepresidente de ese tribunal, aparentemente estaba involucrado en casos de corrupción oficial.

El cable, entregado anoche a la redacción de El Caribe por los ejecutivos del Servicio de Noticias (SIN), denuncia además que Subero les dijo a los diplomáticos que Pichardo estaba tratando alterar el juicio por el caso de fraude bancario de Baninter y que había recibido un regalo por US$40 mil.

A continuación reproducimos integramente este cable de WikiLeaks, cuyos derechos fueron adquiridos por SIN:

78252 ONFIDENTIAL SANTO DOMINGO 002941
Fecha de cable: 13 de septiembre, 2006 (Traducción)

1. Resumen. En una llamada de amplio espectro recientemente hecha por los embajadores Hertell y Bullen (DCM) relacionada con Jorge Subero Isa, presidente de la Suprema Corte de Justicia), éste último describió confidencialmente los planes para un futuro fortalecimiento del sector judicial, detalló la lucha contra la corrupción judicial y recalcó algunos de los temas más urgentes sobre la reforma que enfrenta actualmente la República Dominicana.

2. Luego de la partida del personal perteneciente al Departamento de Estado y la USAID que había acompañado a los embajadores, Subero le confió a Hertell y a Bullen que el vicepresidente de la SCJ, Rafael Luciano Pichardo, parece estar profundamente involucrado en la corrupción oficial y posiblemente esté tratando de subvertir el juicio que se lleva a cabo en la actualidad contra los individuos implicados en el colapso fraudulento del Banco Intercontinental (Baninter), en 2003. No obstante, Subero sugirió que el Gobierno dominicano no tomaría ninguna acción en contra de Pichardo. La embajada investiga si la revocación de la visa de Pichardo sería apropiado. Fin del resumen.

Buenas noticias

3. (U) Subero dio inicio a la reunión atribuyéndole directamente el repunte de la economía dominicana (la tasa de crecimiento de 9% del PIB) a las mejoras en el sector judicial llevadas a cabo por los programas de la USAID. Sugirió que, de no ser por el apoyo del gobierno norteamericano, habría sido poco el progreso en la lucha contra la corrupción judicial en los últimos nueve años. Su conclusión final fue que la “asistencia moral” provista por Estados Unidos es, de hecho, más valiosa que la asistencia monetaria, considerándola de un “valor incalculable”.

El futuro de la Justicia Dominicana

4. (U) Contando con el continuado y amplio apoyo por parte de la USAID, Subero Isa detalló sus planes para el futuro del sector judicial dominicano. Una esperada “segunda oleada” de proyectos y programas incluirían:

– Establecer un centro de medicación, basado sobre lo que él definió como el gran “éxito” de un centro de mediación familiar patrocinado por la USAID en Santo Domingo. De acuerdo a Subero, el compromiso parte de los dominicanos en la mediación es evidente en la reciente certificación de 69 centros de mediación familiar justificados por una tasa de éxito del 90% en todos los casos que han sido llevados a la mediación familiar en la actualidad.
–La creación de un “observatorio judicial”. Como se estableció anteriormente en otros países latinoamericanos, esto proveería un foro de debate para los que toman las decisiones políticas, los miembros de la judicatura, la sociedad civil y los miembros de la comunidad internacional, tanto en cuanto a las opciones sobre políticas públicas como en la reforma judicial.
–Reorganización de las funciones administrativas de la judicatura para promover la transparencia y la eficiencia. Esto incluiría una significativa descentralización de los múltiples poderes que actualmente tiene el presidente de la SCJ.
–Fortalecimiento y mayor uso del decreto sobre Libre Acceso al Público como una medida para impulsar la transparencia y enfrentar la corrupción; y
–Esparcir programas de administración y seguimiento judicial por todo el país (imitando el programa modelo actual en la provincia de La Vega).

5. (U) Subero también previó que se preserven las revisiones al Código de Procedimiento Criminal hechas en 2004. Subero sugirió que, a pesar de la reciente vinculación de la prensa sobre los derechos garantizados para los acusados de crímenes y un aumento en la criminalidad en general, la transición del país hacia el Código revisado fue mucho menos traumática que la que experimentaron otros países. Rechazó aseveraciones por parte de algunos en el sentido de que existe un vínculo entre los derechos de los acusados de crímenes y el crimen, señalando que la reacción contra el Código se basa en la confusión entre los conceptos sobre la “seguridad individual” y los “derechos del individuo”. La duda por parte de los miembros de la Asociación de Abogados Dominicanos ya se resolvió, de acuerdo a Subero, en la medida en que los abogados de más edad, que al principio temían la competencia por parte de sus colegas más jóvenes y ágiles, se sienten más cómodos con la aplicación del Código.

6. (U) También se previó una mayor confianza en el sector judicial luego de que se retiren cinco jueces de la Suprema Corte de Justicia en los próximos cuatro meses. Subero describió esto como poner la Corte en una “etapa de re-legitimación” , señalando que aunque algunos jueces obviamente “se resisten al retiro”, es necesario abrir espacios para los jueces jóvenes. “Es saludable hacer cambios”.

7. (U) CAFTA-RD también tendrá un rol prominente en la vida de la judicatura. En este sentido, el trabajo general sobre crímenes/temas económicos y el trabajo específico sobre el CAFTA-RD están incluidos en el entrenamiento judicial para todos los jueces entrantes.

8. (U) En términos del actual debate sobre la reforma constitucional, Subero confía en que la reforma se llevará a cabo finalmente, pero se sentía menos confiado en que esto sea algo positivo. “El problema no es la Constitución”, dijo sin reparos, sugiriendo que el problema por el contrario está en la aplicación de las leyes existentes.

9. (U) En general, lo que esta primera reunión mostró fue que Subero es un líder proactivo que tiene una gran afinidad con el mandato de la ley, el debate público y el uso de la tecnología en el sector judicial.

Y las malas noticias…

10. (C) Aunque la reunión que siguió mantuvo esta percepción, sí reveló el talón de Aquiles de Subero—no está dispuesto a enfrentar la corrupción en los más altos niveles del Gobierno directamente.

11. (C) La embajada recibió, sin haberlo solicitado, grabaciones ilegales que parecen formar parte de una campaña de descrédito contra Pichardo, con la sugerencia de que otros estaban tratando de influenciar sus votos en la Corte. Una transcripción parcial también fue entregada aparentemente al periódico de investigación Clave Digital. Aunque los propios comentarios grabados de Pichardo no contienen señal alguna de actividad no ética, ilegal o judicial, el artículo posterior de Clave Digital fue lo suficientemente dañino para que la embajada considerara prudente pedirle su opinión a Subero sobre el asunto.

12. (C) En respuesta, Subero señaló que Pichardo le había admitido, tanto a él como a otros jueces de la SCJ, que había aceptado $40,000 dólares de alguien cuyo nombre no mencionó, pero que no había sido a cambio de nada, explícita o implícitamente. Subero señaló además que dos de los hijos de Pichardo también estaban involucrados al aceptar grandes sumas de dinero y que se sabe que Pichardo le pidió al juez que presidió en el juicio criminal contra Baninter que “tuviera cierta flexibilidad” en cuanto a las mociones de la defensa.

13. (C) Subero también cree, pero no lo puede probar, que el abogado de la defensa de Baninter, quien es también consejero del Presidente, Vinicio “Vincho” Castillo, está tratando de orquestar el reemplazo de Pichardo por Subero al frente de la SCJ, en un intento de mejorar la inclinación de la Corte hacia los acusados de Baninter en apelación.

14. (C) A pesar de la admisión de Pichardo y de la existencia de otros indicios, Subero le insistió a Hertell y a Bullen que no había nada que hacer. Su explicación: carece de evidencia concreta sobre malos manejos.

15. (C) Dado que Subero le ha dicho a la embajada, los funcionarios de la embajada investigan en la actualidad sobre si sería apropiado revocarle la visa a Pichardo.

16. (U) Otros reportes similares y extenso material puede ser consultado en nuestro sitio SIPRNET


Subero Isa y Luciano Pichardo desmienten informaciones en cables de WikiLeaks

El presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Subero Isa, desmintió que haya informado a la embajada de Estados Unidos de que el vicepresidente de ese tribunal, Luciano Pichardo, haya recibido 40 mil dólares de una persona no identificada y le atribuyó inexactitudes a las informaciones atribuidas a la embajada norteamericana en un cable de WikiLeaks.

Dijo que desde el día que llegó a la SCJ fue informado de que no todas las cosas se hablan con las embajadas, y que así lo hizo, hasta el punto de que no permite que se tomen notas de los asuntos que conversan en reuniones de trabajo con los embajadores.

Al mismo tiempo defendió la honorabilidad y seriedad de Luciano Pichardo, en presencia del magistrado.

Tanto él como Pichardo reconocieron que ha habido diferencias entre ambos, pero Subero dijo que son en el campo doctrinario y profesional, las que han resuelto emitiendo votos disidentes o mediante conversaciones.

“Quiero desmentir todas las cosas que se han dicho contra Luciano Pichardo, y valga esto como un agravio”, dijo Subero Isa.

Sin embargo, admitió que conversó con el ex embajador de EEUU, Hans Hertell a quien se le atribuye la información, y dijo que se hicieron 50 o 60 conversaciones, al igual que con otros embajadores norteamericanos, pero en el marco de trabajo.

Mientras que Pichardo expresó que las diferencias se deben a que ambos son apasionados del derecho.

Calificó como monstruosas mentiras las informaciones de que le haya dicho a Subero que recibió esa suma de dinero.

Expresó que no hay prueba de eso y acusó a los medios extranjeros de irresponsables y de decir falsedades.

“No necesito 40 mil dólares para ponerme un traje o comer en mi casa con mi familia”, dijo Pichardo en una rueda de prensa conjunta, donde también partido Subero Isa.

Atribuyó las acusaciones a la lucha feroz que existe actualmente en el país para tener una silla en el tribunal Constitucional, ya que se ha dicho que él es el candidato del presidente Leonel Fernández, lo cual confirmó, pero también agregó que ese candidato es de muchas otras personas.

“Solo quiero afirmar de la manera más categórica posible, y lo juro por los restos de mi madre, que en estos 50 años que cumpliré de graduado como abogado jamás he cometido un acto deshonroso y de corrupción”, enfatizó.

El cable de WikiLeaks habla de la corrupción oficial referida por el juez presidente de la Suprema Corte de Justicia, pero luego comenta que la conversación puso de manifiesto que el talón de Aquiles del doctor Subero Isa es que no estaba dispuesto a enfrentar directamente la corrupción en los más altos niveles del Gobierno.

El tema del doctor Pichardo fue tocado en la conversación por iniciativa de la embajada de Estados Unidos, que había recibido grabaciones ilegales que, según el cable, “parecen formar parte de una campaña de descrédito contra Pichardo, con la sugerencia de que otros estaban tratando de influenciar sus votos en la Corte”.

El cable de WikiLeaks describe la respuesta de Subero en estos términos:

“En respuesta, Subero señaló que Pichardo le había admitido, tanto a él como a otros jueces de la SCJ, que había aceptado US$40,000 de alguien cuyo nombre no mencionó, pero que no había sido a cambio de nada, explícita o implícitamente. Subero señaló además que dos de los hijos de Pichardo también estaban involucrados al aceptar grandes sumas de dinero y que se sabe que Pichardo le pidió al juez que presidió en el juicio criminal contra Baninter que ‘tuviera cierta flexibilidad’ en cuanto a las mociones de la defensa”.