Estudio: Los hombres con rostro más ancho, son proclive hacer trampa - Barahoneros

sábado, 16 de julio de 2011

Estudio: Los hombres con rostro más ancho, son proclive hacer trampa


Estudio demuestra que hombres con rostro más ancho son más dados a hacer trampa por cierto poder que les entrega esa característica física, que algunos sí usan para bien.

¿Podría un simple rostro revelar cómo es una persona? En la comunidad científica ha existido cierta clase de consenso sobre que los rasgos físicos debidos a la genética no son señales confiables de actuaciones o intenciones no éticas. Así lo consideraron, por ejemplo, J. Verplaetse y colegas en un análisis teórico.

En un estudio aparecido la semana pasada en Proceedings of the Royal Society B, Elaine Wong y Michael P. Haselhuhn, de la Universidad de Wisconsin (Estados Unidos) controvierten esa presunción al demostrar que los hombres con caras más anchas (en relación con la altura facial) son más dados a tumbar a alguien en un negocio y son más proclives a hacer trampas para incrementar sus ganancias financieras.

La relación entre la métrica facial y la conducta no ética es mediada por un sentido de poder psicológico.

"Una posible explicación para esa relación es que los hombres con relaciones faciales mayores 'aprenden' a sentirse más poderosos con el tiempo. Estudios han mostrado que las personas reconocen intuitivamente la estructura facial como señal de agresión. Si la gente actúa entonces con base en ese juicio y los evitan para no tener una confrontación, estas personas comenzarán a sentirse como si tuvieran poder sobre las demás", dijo Haselhuhn a EL COLOMBIANO.

Si bien esto no quiere decir que haya que desconfiar de cualquier persona con rasgos faciales anchos, entre otras cosas porque puede dirigir esa agresividad y poder hacia fines positivos como hacer rentables las empresas, existen hoy varios estudios que relacionan algunas características físicas con el comportamiento de las personas.

"Las personas deben ser cautas y no considerar la estructura facial excluyendo otros factores", expresó. La investigación sobre ética ha mostrado que incluso pequeños factores situacionales (como si hay luz u oscuridad en un cuarto) pueden tener un gran impacto en los juicios éticos. Además, si las personas con aquellos rasgos trabajan en una empresa que cultiva un ambiente de honestidad laboral, los efectos de la estructura facial se mitigarán hasta cierto punto.

El hallazgo tiene diversas aplicaciones prácticas según el investigador. Por ejemplo: si va a comprar un auto, mirar antes por internet los vendedores para saber con cuál tratar de manera más confiable.

Se trata de una condición masculina porque la relación ancho de la cara con respecto a la altura es un rasgo dimórfico (los hombres tienen mayores relaciones que las mujeres) que es independiente del tamaño del cuerpo y se cree que tiene orígenes evolutivos.

Esa diferencia entre sexos ha sido ligada a la agresión en hombres, siendo una relación mayor de aquella medida asociada con una conducta más agresiva.

El estudio de Haselhuhn examinó dos formas de conducta no ética e involucró a 123 y 192 estudiantes de Maestría en Administración.