Un automovil más limpios y con tecnologías de película - Barahoneros

sábado, 16 de julio de 2011

Un automovil más limpios y con tecnologías de película


A pesar de la crisis de ventas y las dificultades financieras, los fabricantes de automóviles están en una carrera tecnológica y medioambiental que les permita recortar costos y diferenciarse.

Desde asientos producidos con materiales de desecho y semillas de soya, hasta la creación casi instantánea de modelos en 3D con láser, pasando por la reducción al mínimo de la basura, los principales fabricantes se esfuerzan en esta tarea.

General Motors (GM) está utilizando una tecnología que hace pocos años solo era posible en las películas de ciencia ficción y que permite producir modelos de componentes, e incluso vehículos enteros, utilizando láser.

Las herramientas necesarias para conseguirlo se encuentran en el Laboratorio de Prototipos Rápidos (LPR) que la empresa tiene en la localidad estadounidense de Warren. Como explicó Dave Bolognino, director de Diseño de Operaciones de Fabricación de GM, en el LPR se utiliza una técnica similar pero inversa a la de las máquinas utilizadas en las carnicerías para cortar fiambre.

"Es lo inverso a las rebanadas de fiambre, en donde creamos cada capa y las unimos para formar el conjunto", dijo Bolognino.

Tecnologías de película
En el laboratorio de sus instalaciones de Dearborn (Estados Unidos), Ford ha instalado una versión reducida de un estudio de Hollywood donde se crean películas de animación por computador.

Allí, cámaras y sensores siguen los movimientos de un técnico, dotado con un traje especial, según se sienta y se levanta del asiento del conductor. El objetivo es estudiar qué movimientos realiza el cuerpo humano para diseñar puertas, habitáculos y asientos que sean más cómodos para el usuario.

Ford también se está esforzando en la reducción de la producción de basura y la máxima utilización de materiales reciclados. Esta semana, Ford anunció que junto con la empresa Recycled Polymeric Material (RPM) ha creado una técnica para producir las juntas y sellos utilizados en los motores con semillas de soya y neumáticos usados, uno de los principales productos de desecho del sector.

La técnica permite producir juntas y sellos cuyos componentes proceden en un 25 por ciento de neumáticos usados y un 17 por ciento de soya.

De esta forma, Ford ha utilizado más de 210.000 neumáticos y 68.100 kilogramos de soya para producir juntas y sellos de motor y ha reducido el peso de sus vehículos en 1.675 toneladas.

También utiliza semillas de soya para producir asientos.