¿Cómo prevenir la cervicitis? - Barahoneros

martes, 6 de septiembre de 2011

¿Cómo prevenir la cervicitis?


A simple vista, la cervicitis no es más que la inflamación de los tejidos del cervix (conocido como el cuello uterino, en mujeres) sin embargo, puede traer complicaciones realmente alarmantes.

Los sintomas varían de mujer a mujer, incluso hay casos donde ni los hay, pero generalmente la cervicitis se resume en relaciones sexuales dolorosas, flujo vaginal inusual, malestares urinarios/pélvicos y sangrado vaginal anormal (es decir, fuera del periodo o después del coito).

La cervicitis casi siempre es causada por una infección, que por lo general se adquiere durante la actividad sexual. La acumulación de bacterias, algún dispositivo insertado en el área pélvica o alergía al látex del condón también pueden, en menor probabilidad, terminar en cervicitis.

Se recomienda visitar al ginecólogo apenas se sienta alguno de estos síntomas, no obstante, siempre se hará hincapie en la visita periódica al mismo aún sin tener aparentes molestias. Vale más prevenir, que lamentar.

¿Cómo prevenir la cervicitis?

Relaciones sexuales que resultan más dolor que placer, sangre que no proviene precisamente de la menstruación y demás malestares son los que atacan a la mujer que padece de cervicitis.

Para reducir el riesgo de cervicitis (inflamación del cuello uterino) se recomienda:

El consejo de siempre: La abstinencia sexual, no tener relaciones sexuales es el método más seguro para prevenir la cervicitis (pues generalmente se transmite vía sexual). En tal caso, la exclusividad sexual también reduce el riesgo. Procura mantener relaciones con alguien monógamo libre de cualquier enfermedad de transmisión sexual (ETS).

El apropiado uso del preservativo para practicar el coito. Existen condones tanto para mujeres como para hombres, aunque lo más común y práctico es el masculino.

Evitar las duchas vaginales y los tampones con desodorante, pues pueden irritar.
Utilizar ropa interior de algodón y color blanco.

De usar tampones, asegurarse de insertarlo apropiadamente. Evita dejar el tampón dejarlo mucho tiempo dentro y cambialo con frecuencia para evitar la proliferación de bacterias.