
El 31 de agosto en el Fenway Park, los Medias Rojas de Boston vencieron a los Yankees de Nueva York 9-5 con jonrones de Jacoby Ellsbury, David Ortiz y Jason Varitek, y las siete entradas lanzadas por Josh Beckett con ocho ponches. Daniel Bard lanzó una octava entrada perfecta, Jonathan Papelbon cerró el partido y la Nación Medias Rojas aplaudía su ventaja de 1.5 juegos sobre los Yankees con una canción de Manilow y muchos choques de manos, todos para sus candidatos al premio de JMV y muchos comentarios sobre su camino a medirse a Roy Halladay en la Serie Mundial. ¿Y los Rays de Tampa Bay? La Nación Medias Rojas admiraban su Resistencia y como jugaban con mucho corazón. Y, seguro, uno tiene que darle a Joe Maddon algún crédito, ya que él siempre parece sacarle el máximo a sus muchachos, pero siempre utiliza esos espejuelos que uno no puede ver en el Sully's Pub y que él no es Francona.
¿Los Rays de Tampa Bay? Si, son un equipo pequeño pero bueno. Pero estaban a nueve juegos detrás de los Medias Rojas al comenzar el mes de septiembre. De acuerdo con el portal coolstandings.com, los Medias Rojas tenían un 99.4 por ciento de posibilidades de llegar a los playoffs; los Rays tenían un 1.7 por ciento de posibilidades. Era hora de imprimir los boletos de playoffs.
Pero el mes de septiembre sí comenzó y los Medias Rojas han tenido marca de 4-13. No han podido ganar dos partidos en línea desde que barrieron a Oakland en un doble juego el 27 de agosto. El cuerpo de pitcheo ha tenido efectividad de 5.98 en septiembre. La rotación está promediando menos de cinco entradas por apertura en este mes y un abridor no ha podido llegar a siete entradas desde que lo hiciera Tim Wakefield el 14 de agosto. Josh Beckett lanzó el ultimo partido completo el pasado 14 de junio. John Lackey entró al mes de septiembre con porcentaje de carreras limpias de 5.94 y se las ha arreglado para subir ese número a 6.19. Bard ha perdido tres juegos y el bullpen tiene marca de 0-5.
Y no es que los Rays hayan sido invencibles en septiembre, con marca de 11-6, pero si lograron barrer a los Medias Rojas el pasado fin de semana en Tampa (aumentando sus posibilidades de ir a los playoffs a 11.4 por ciento y bajando las de Boston a 88.2). Dos derrotas en Baltimore dejaron a los Rays a cuarto partidos detrás de los Medias Rojas al entrar a la serie de cuatro juegos (posibilidades de playoffs: bajó de nuevo a 4.8 por ciento). Pero los Raya juegan con una actitud sin miedo que emana de parte de Maddon, el mejor manager en el deporte. Como se evidenció por primera vez en los playoffs del 2008, cuando convirtió al lanzador subido en septiembre David Price en su cerrador, él no tiene miedo de utilizar cualquier jugador en cualquier situación.
Ellos corren las bases de forma agresiva, y mueve a los peloteros en la alineación ofensiva el jugador que más consistencia ha tenido en la alineación es Evan Longoria, que tiene 79 partidos como tercer bate; comparen eso con el lujo de Francona, con sus primeros cinco jugadores en su alineación comenzando en más de 100 partidos en esos puestos.
En la victoria del jueves 9-2, Maddon permitió al novato Jeremy Hellickson que llegara a los 117 pitcheos, su segunda salida más extensa de la temporada. La Nación Medias Rojas le echó la culpa a un bate roto por la derrota por siete carreras. "Pienso que hay demasiadas cosas que no nos han salido a favor nuestro, así que lo aceptamos," dijo B.J. Upton acerca del bate roto que terminó en los predios donde estaba Marco Scutaro y que afectó la jugada que pudo haber acabado la entrada. Maddon dijo que quizás eso fue una señal. Pienso que la señal fue el cuadrangular de tres carreras de Longoria ante un novato llamado Kyle Weiland.
Beckett regresó de su lesion en el tobillo para superar a James Shields en la victoria 4-3 del viernes, sobreponiendose al cuadrangular de Longoria de dos carreras en la primera entrada. Maddon fue expulsado luego de argumentar por strikes dudosos con el arbitro del plato Hunter Wendelstedt (las repeticiones de TV parecieron confirmar la apreciación de Maddon). Pero lo que me sorprendió fueron sus citas post partido. "Todavía estamos en una buena posición si podemos lograr la victoria el sábado y el domingo. Eso nos pondría en muy buena forma," dijo Maddon.
"Esto es excitante. Estoy tan nervioso como puedo estar," dijo Francona.
El sábado, los Rays ganaron 4-3. Fue una victoria clásica de Maddon. Sacó a Jeff Niemann tras cinco entradas por el cotizado prospecto Matt Moore, quien aparecía en apenas su segundo juego en Grandes Ligas. Había permitido un cuadrangular en su primera aparición a inicios de semana. Con un out en la sexta, Moore le dio base por bolas a Adrián González (con cuatro lanzamientos) y a David Ortiz (en conteo de 3-2 con un pitcheo bastante fuera de la zona). ¿Cuántos managers habrían dejado al novato seguir lanzando? ¿Cuántos? Maddon no solo lo dejó (Moore logró sacar la entrada), sino que también lo dejó lanzar la séptima y octava entradas.
El domingo, los Rays parecían estar en problemas cuando Price tuvo que salir de juego tras cuatro entradas al recibir un batazo de línea en el pecho. Maddon trajo a juego al novato zurdo Jake McGee, quien había lanzado más de una entrada apenas una vez, y nunca había hecho más de 27 pitcheos en ninguna de sus 32 apariciones. McGee lanzó 2.2 entradas e hizo 43 lanzamientos. Sin miedo. Otros cuatro relevistas se encargaron de cerrar la victoria al son de 8-5.
"Ahora se nos hace más posible. Podemos ver la luz al final del túnel, y ahora no viene adjunta a un tren en movimiento," dijo Maddon.
Pero, ¿sera realmente viable? Claro, las posibilidades de Boston de ir a los playoffs siguen en 90.3 por ciento, mientras las de Tampa están en 8.5 por ciento. Seguro, Tampa jugará siete de sus 10 partidos finales ante los Yankees y Boston jugará siete de sus 10 partidos finales ante los Orioles. Si Boston logra marca de 6-4, Tampa tendría que jugar para 8-2 solo para provocar un empate. ¿Imposible?
Un vistazo rápido a algunos de los colapsos más recientes en septiembre durante la era del comodín nos muestra que los Medias Rojas tienen razones para preocuparse.
Tigres del 2009: Con ventaja de siete juegos al 6 de septiembre, los Mellizos habían recortado su ventaja a tres juegos restando 10 en el calendario (posibilidades de playoffs para Detroit: 91.2 por ciento). Losd Tigres dividieron una serie de cuatro juegos con los Mellizos y todavía tenían ventaja de tres partidos, restando cuatro (posibilidades: 96.0 por ciento), pero perdieron tres al hilo para provocar el empate en la cima. Justin Verlander abrió en el día final de la temporada para asegurar el partido de desempate, pero los Mellizos ganaron en 12 inolvidables entradas.
Mets del 2007: Al igual que los Medias Rojas, los Mets tenían ventaja considerable a mediados de septiembre, siete juegos por encima de los Filis restando 17 partidos. Sus posibilidades de playoffs: 99.4 por ciento. Ellos perdieron cinco al hilo, pero luego ganaron cuatro de sus próximos cinco. Restando siete juegos, todavía tenían ventaja de 2.5 juegos (posibilidades de playoffs: 97.3 por ciento). Ellos perdieron seis de esos últimos siete juegos, perdiendo no solo la corona del Este de la Nacional, sino también el comodín por dos juegos. (Al año siguiente, los Mets tenían 90 por ciento de posibilidades de llegar a los playoffs al llegar septiembre, pero también lo desperdiciaron al final.)
Indios del 2005: Restando siete juegos, los Indios tenían marca de 92-63 y estaban detrás de los Medias Blancas por 1.5 juegos, pero lideraban a los Yankees y Medias Rojas por 1.5 juegos por el comodín. Sus posibilidades de ganar uno de los dos puestos de playoffs: 95.5 por ciento. Pero perdieron tres de cuatro ante los sotaneros Rays de Tampa Bay y fueron barridos por los Medias Blancas. Tanto Yankees como Medias Rojas terminaron con 5-3 y Cleveland se perdió la postemporada por dos juegos.
Angelinos de 1995: En un punto en agosto, las posibilidades de los Angelinos se habían calculado en 99.9 por ciento. Restando 17 partidos, con ventaja de seis juegos, ellos todavía tenían posibilidades de 98.9 por ciento. Perdieron nueve partidos seguidos y necesitaban una victoria en sus últimos cinco juegos para forzar un empate con Seattle, el que ganaron los Marineros.
Dos notas: Si me preguntasen, diría que esas posibilidades de playoffs lucen un poco altas. Más importante aún, los Medias Rojas no lucen ahora mismo como el mismo equipo que ha superado en carreraje a sus oponentes por 146 anotaciones, y uno que las computadoras perciben como uno más fuerte que Tampa. Incluso con Beckett de vuelta, y Erik Bedard pautado para volver esta semana, la rotación sigue en problemas. El manager está nervioso. La Nación Medias Rojas está sudando. ¿Y la luz al final del túnel? Quizás sean los Rays, ese pequeño equipo grande en corazón.