
El alcalde del Distrito Nacional acusó a la Asociación de Hoteles y Turismo (Asonahores) de ser directamente responsable del desorden que afecta el Malecón de Santo Domingo y de ser tolerante con el ejercicio de la prostitución en la avenida.
Peor aún. Salcedo imputa a los hoteleros del Malecón de llegar “al extremo de hacerse de la vista gorda con el uso de sus instalaciones para acciones de prostitución, permitiendo que los clientes de esos centros lleven a sus habitaciones, restaurantes y otras instalaciones a reconocidas prostitutas, travestis y/o homosexuales, bajo el alegato de algunos en que eso es parte de los derechos que tienen los usuarios –principalmente turistas extranjeros- de esos centros”.
Las acusaciones de Roberto Salcedo son su airada respuesta a la llamada de atención hecha este lunes por Asonahores sobre la necesidad de que la alcaldía capitaleña se empeñe en desarrabalizar el Malecón que megaproyectos como los anunciados recientemente.
“Es penoso que los hoteleros se quejen de las autoridades municipales, cuando no aportan un solo centavo y ni el menor esfuerzo para contribuir con las labores que se despliegan en el Malecón, incluyendo la tolerancia a la prostitución, una práctica que además de reñida con la ley constituye una vergüenza para la sociedad dominicana”, afirma Salcedo en su declaración.
También acusa a los hoteleros y restauradores de irrespetar los horarios de recogida de basura y de no contribuir con que sus clientes no arrojen desperdicios en las calles y aceras “prácticas que ellos mismos, en muchas ocasiones, contribuyen a fomentar”.
Salcedo reclama reconocimiento para los esfuerzos de su gestión para recoger la basura, mantener la vigilancia policial en los lugares de mayor concentración de visitantes y para iluminar la vía. Aporta el dato, ofrecido por la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), de que el Malecón está iluminado en un 90 por ciento.
“Es muy cómodo, muy fácil, endilgar a las autoridades la violación de responsabilidades que los demás tienen, como ocurre con hoteles y restaurantes del Malecón, empresas que obtienen muchos beneficios con sus operaciones, pero que poco traspasan a las autoridades”, añade la declaración difundida por Salcedo.
Les enrostra que “en todas las ciudades del mundo”, las cadenas hoteleras pagan impuestos gubernamentales y municipales, y si bien los hoteleros dominicanos pagan impuestos al Estado “no dan un centavo al municipio, a la ciudad, a la que además de fomentar muchos de los males que sufren sus munícipes, le exigen obras y acciones a su acomodo, para su beneficio, aunque muchas de estas se estén realizando, en la medida que entienden las autoridades”.
El presidente de Asonahores, Julio Llibre, se refirió este lunes a los megaproyectos anunciados por Salcedo y que comprenden el rescate de la playa de Güibia, del parque Eugenio María de Hostos, del paseo Presidente Vicini, el ensanchamiento de las aceras, etc.
Para Llible, las obras planeadas como parte del “megaproyecto” de Salcedo pueden ser buenas, sin embargo, cree que es necesario buscar soluciones de corto plazo a problemas específicos, ya que la alcaldía ni siquiera cuenta con recursos para encarar dicha meta.