Noris Medina se merece respeto - Barahoneros

domingo, 7 de noviembre de 2010

Noris Medina se merece respeto


Por Ramón A. López Ynoa.

Siempre escucho los programas radiales interactivos de esta ciudad y la verdad es que hay mucha calidad en los comentarios de la mayoría de sus conductores y en las intervenciones del público que participa en ellos.

No así en determinados conductores que desaprovechan la oportunidad que les ha brindado la vida para servir a su comunidaddesde el ámbito de la información, y por el contrario, usan esos medios para tratar de dañar la imagen de servidores públicos y la honra de honorables familias.

No me imaginé nunca que un programa radial de amplia cobertura receptiva lo utilizaría un conductor para denigrar, para tratar de enlodar, la imagen de la diputada Noris Medina.

Y no porque sea la diputada de la República, porque puede ser la figura de cualquier ciudadano, sino porque eso indica hasta dónde una persona, o quienes estén detrás de ésta, puede y pueden llegar en su afán de dañar, dizque amparado en la libre difusión del pensamiento.

Con Noris Medina se puede estar de acuerdo o no con su pensamiento político, pero de lo que nadie tiene derecho es a insinuar perversidades acerca de los orígenes de los recursos que usó en su campaña y a la temeraria instigación de no que no puede responder a la supuesta fortuna de su familia.

Noris es de un hablar pausado, casi susurrante, y no es capaz, o no sabe, hablarle mal a nadie, ni siquiera a sus adversarios y/o contrarios políticos. Cuando en la contienda electoral quisieron utilizar la difamación en contra de su familia como recurso de campaña, no hizo uso de la retaliación, aunque tenía en sus manos elementos con que responder demoledoramente.

A los golpes bajos de sus contendores-candidatos respondió con majestad, con benevolencia, arriesgando, en ocasiones, su propia candidatura.

Noris se merece respeto, si no como ente político, pero sí como dama que respeta a los demás. Es de las personas que primero piensan lo que van a decir y miden el alcance de sus palabras antes de pronunciarlas.

Se pueden debatir sus ideas, su accionar político, sus posiciones en la Cámara de Diputados, pero no llegar a la necedad de insinuaciones vinculantes a despropósitos tratando de invalidar la legitimidad de un ejercicio conque el pueblo la favoreció abrumadoramente el 16 de mayo recién pasado.

Porque, ¿Qué hizo Noris Medina en la campaña que no fuera el modus operandis en la política dominicana? Por qué pedirle cuenta cuando todos hacían lo mismo que ella?

No ombe, dejénse de banalidades. A Noris Medina hay que permitirle que haga lo que es su función como legisladora. Ya la campaña pasó, ahora lo que hay que esperar es que legisle a favor de los dominicanos, a favor de los barahoneros.