
Los enfermos de cóleras se amontonan en las salas de los hospitales,acostados en catres donde comienzan a agotarse los materiales gastables; pacientes se desesperan.
El flujo de pacientes con síntomas de cólera continúa en los principales hospitales. Ayer habían 31 en la Unidad de Cólera del Luis Eduardo Aybar (Morgan), 21 en el Francisco Moscoso Puello y seis en el materno infantil Santo Socorro, en Santo Domingo, para un total de 58.
Los enfermos que estén en peores condiciones los mantienen acostados en catre y a los demás se les asiste sentados aunque estén canalizados.
Falta higiene.
Familiares de pacientes ingresados en la Unidad de Cólera del Aybar reclamaron mayor higienización del área donde están sus parientes, debido a que estos se desenvuelven en medio del lodo y la falta de agua en los baños.
Alejandro Lluberes, quien tenía a su padre interno en la Unidad de Cólera destacó las atenciones del personal de salud, pero deploró la falta de higiene que se incrementó con las lluvias.
Consideró que una persona que llegue con simple diarrea a la unidad se podría agravar por falta de higiene, que se manifiesta con el hedor que sale del lugar.
Aunque en el Moscoso Puello había 21 pacientes internos, ninguno presentaba cuadro grave, por lo que la mayoría se hidrataba por sí mismos vía oral.
Se agotaron los envases
Ayer se agotaron en el Luis E. Aybar hasta los envases para tomar muestras a los pacientes diarreicos, de manera específica en el área infantil, por lo que las madres tenían que cargar con sus criaturas para trasladarlos a laboratorios fuera, con todo el peligro que implica.
Idania Lorenzo acudió ayer al Luis E. Aybar con su hijo Albin Florián Lorenzo, de cuatro años, con vómito y diarrea, pero al llegar a la Unidad Infantil de Cólera fue sorprendida cuando el personal informó que no había envase para tomar las pruebas al pequeño.
De ahí la enviaron al laboratorio dentro del hospital para que le suministraran el envase, pero en el lugar se lo negaron, aunque la conminaron a pagar por los análisis.