Algunas falsas "verdades" en el Caso Paya: ¿Son esos los verdaderos asesinos? - Barahoneros

martes, 7 de diciembre de 2010

Algunas falsas "verdades" en el Caso Paya: ¿Son esos los verdaderos asesinos?


Por Robert Vargas.

Santo Domingo Este.- De entrada vamos a decirles que, desde mi punto de vista, es perfectamente posible que los imputados en el Caso Paya sean unos verdaderos malvados, asesinos y criminales codiciosos. No lo descarto. Pero, todo eso, hay que demostrarlo.

También creo posible que los fiscales sean unos mentirosos y, eventualmente, unos truhanes que se confabulan para proteger a criminales. No lo descarto. Pero eso tabién, hay que demostrarlo.

No podemos pretender que lo que digan uno y otros son axiomas.

La primera vez que escuché el término "axioma" fue cuando cursaba el segundo de bachillerato, en la clase de Geometría.

Un día el maestro nos dijo que un axioma "es una proposición tan clara y evidente que se admite sin necesidad de demostración".

¿Constituyen axiomas las imputaciones del Ministerio Público respecto de los imputados? ¿No necesitan ser demostradas con evidencias fuera de toda duda?

¿Demostró el Ministerio Público sus acusaciones a los 17 que fueron condenados por el tribunal?

-"Si", dirán muchos.

-"Lo dudo", respondería yo, que he seguido el caso desde el principio porque un buen puñado de los imputados son vecinos de este municipio y Ciudadoriental.com / Ciudadoriental.org dirige sus informaciones a los habitantes de este territorio.

A lo mejor es verdad que Edward Mayobanex Rodríguez Montero tomó un fusíl y mató a los siete colombianos y se le salvó Orín Clinton Gómez Harford de chepa. Pero eso también hay que demostrarlo.

No porque los fiscales digan que fue así yo debo creerles.

No porque los imputados digan que son inocentes yo debo creerles.

Por suerte tengo una cabeza para pensar. Un poco calva, sí, pero para pensar.

Y, con ella, me fuí a la sala del tribunal a observar, a escuchar, a conversar con unos y otros y, luego, a hacer mis propias conclusiones.

Un detalle que me llama poderosamente la atención en el Caso Paya es que lo único total y absolutamente cierto es que fue cometida una horrible matanza de siete personas y dejaron por muerta a una octava.

De eso no hay dudas.

Ahora bien, ¿Porqué los mataron? ¿Quién o quienes lo mataron?

Eso es lo que aún está por demostrarse. La sentencia de la pasada semana fue en primera instancia. Las partes han anunciado que apelarán. Es la lógica del proceso.

Desde el principio se ha dicho que la matanza fue cometida en el marco de un "tumbe" de unos 1300 kilos de cocaína.

¿De dónde sacaron las autoridades ese número tan exacto?

-"1300 kilos de cocaína. Ni un gramo más ni un gramo menos".

¿Quién le dijo a las autoridades que se trató de esa cantidad y no de 2000 kilos, o 600 kilos?

¿Se lo dijeron los muertos?

Evidentemente que no.

¿Se lo dijo el sobreviviente Orin Clinton Gómez Harford?

Este nunca ha admitido que esté vinculado con drogas, menos aún con "1300 kilos de cocaína".

¿Encontraron los investigadores algún documento en el que se precisara esa cantidad?

Si fue así, nadie lo dijo en el tribunal.

Sin embargo, todo el mundo acepta esa versión de los "1300 kilos de cocaína" como si se tratara de un axioma que, por tanto, no necesita demostración.

¿Anjá? ¿Así es la cosa?

-"Hay cañajo!", diría alguien de otros tiempos cuando percibía que lo querían "cojer de pendejo". En esta ocasión, me gusta esa expresión y la repito:

-"¡Hay cañajo!".

Un día, en medio del proceso, se produjo un incidente en una corte de San Cristobal, donde los imputados, todos, denunciaban que no existían condiciones para ser procesados y reclamaban otro tribunal. Hicieron ruidos y el escandalo se escuchó en el país entero.

Nosotros estuvimos allí y grabamos las incidencias con nuestra camarita de video. Una multitud de reporteros estaban allí también.

Poco después, las autoridades convocaron una rueda de prensa y dijeron que habían decidido trasladar el caso hacia una corte de la capital porque los imputados habían "amenazado con matar" al juez y hasta a los fiscales.

Yo estuve allí. Ví todo. Grabé de todo. Los demás periodistas también y nadie grabó ni escuchó ninguna amenaza. En su momento lo escribí.

Sin embargo, la gente aceptó la versión de las supuestas "amenazas de muerte a fiscales y al juez" como si fuera un axioma, que no necesitaba demostración. Se inventaron una "amenaza" que solo estaba en su cabeza. Y la gente, en la calle, de tanto que se lo repitieron, lo creyeron.

Otro día, cuando el proceso de investigación estaba iniciaba, el ex portavoz de la Policía, General Nelson Rosario, le dijo al país que el imputado Edward Mayobanex Rodríguez Montero, andaba "fuertemente armado", quizás hasta con metralletas, pistolas y granadas. Lo presentó como si fuera un Rambo dominicano.

Y la gente le creyó la versión, como si se tratara de un axioma.

Cuando lo arrestaron, en Puerto Plata, no tenía ni un alfiler encima.

¿Dónde estaban las armas con las que andaba?

¿Dónde? ¿Dónde? ¿En los periódicos y los informativos de radio y televisión? ¿Dónde?

Ya el juicio concluyó en primera instancia y nadie, absolutamente nadie, mostró una sola de las armas con las que Rodríguez Montero estaba amenazando al mundo entero.

Esas denuncias ¿También eran axiomas? ¿No necesitaban demostraciones?

Aún así, a la gente de a pie le hicieron creer que era verdad.

Le estaban dando un "culpable" de la horrible y sanguinaria matanza en base a supuestas "verdades" aún no demostradas.

Otro ejemplo, los investigadores y los fiscales le dijeron al país que el abogado José Vinicio Simé Cisnero "hizo contacto con una tercera persona", que le hizo un pasaporte falso a su cliente Rodríguez Montero.

Cierto, este tenía en su poder, cuando lo arrestaron, un pasaporte falso.

Pero, ¿Se lo suministró su propio abogado?

Los investigadores dijeron que sí. La prensa lo repitió. El lo negaba.

Pero, ¿Cuál fue esa tercera persona que él contacto? ¿Dónde está? ¿Quién es que nunca la mencionaron en el juicio?

Otra cosa que dijeron y presentaron como si fuera un axioma es que Simé Cisnero llevó en su vehículo a Rodríguez Montero al aeropuerto de Puerto Plata.

¿Quien lo vió? ¿Cómo lo supieron? ¿Lo arrestaron en el aeropuerto? ¿Camino hacia el aeropuerto? ¿De regreso del aeropuerto?

Nada de eso.

Lo apresaron cuando salía de la DNCD realizando diligencias en favor de su asistido.

La gente creyó lo que le dijeron los fiscales y los investigadores respecto de Simé Cisnero, como si se tratara de un axioma.

Sin embargo, el abogado fue descargado y encontrado "no culpable" por el tribunal.

Otra más.

Según el Ministerio Público, Victor Montas Pérez, hermano de José Luis Montás Vargas, no es más que otro criminal que usó el minibús en el que conchaba para llenarlo con la cocaína y trasladarla desdeVilla Sombrero, Baní, hasta Santo Domingo Este.

Lo dijeron como si fuera un axioma y la gente lo creyó.

Sin embargo, resultó que el juez, en el juicio preliminar, se dio cuenta de que eso era una mentira y ordenó que el hombre fuera liberado y que le devolvieran su minibús.

El viernes, Montás Pérez fue al Palacio de Justicia a solidarizarse con su hermano, que fue condenado a 30 años de prisión.

¿Si no fue en su minibús en el que trasladaron la droga? ¿En cuál vehículo fue? ¿Cómo demostrarlo? ¿O eso también hay que aceptarlo como un axioma?

Otro detalle más, según el Ministerio Público, Girson Antonio González Mariñez (Toro Bravo), es otro de los malos que participó en el planeamiento de los asesinatos. Lo presentan como un hombre de confianza de Luis Lara Martínez, considerado el supuesto "cerebro" de la "organización criminal".

El Ministerio Público le atribuye la responsabilidad de "entregar los fusiles que estaban guardados en el segundo piso de la casa de campo en el sector Los Tomaticos". Con esas armas serían "cometidos los asesinatos". Los medios de comunicación se hicieron eco de esa versión que la gente llegó a creer como si se tratar de un axioma.

El viernes, sin embargo, el tribunal lo declaró "no culpable".

Si no fue Toro Bravo quien entregó las armas asesinas, enconces ¿Quién lo hizo? ¿Cómo llegaron las armas a las manos de los malos?

"Refiere el Ministerio Público, dice un documento oficial, que en relación al imputado Alexander de Jesús Restrepo Carmona, que en el curso de la investigación se pudo establecer que la participación de este en la organización consistió en la coordinación realizada con Domingo Onésimo Marmolejos y Noé Sterlin Villalón a fin de conseguirle " a Andrés Berroa Mercedes alimentos y combustibles para que este último se dispusiera al rescate de los traficantes que llegarían con el alijo de 1300 kilos de cocaína, por lo que fue acusado de asociación de malhechores, cómplice de narcotráfico, bla, bla, bla.

¿Es este otro axioma?

Parece que no, puesto que en el juicio preliminar Restrepo Carmona fue descargado y el viernes Sterlin Villalón y Onésimo fueron declarados "no culpables".

La lista de "falsos positivos", de axiomas que no son tales es extensa. Enorme.

Incluye hasta al campesino Pedro González Estevez, Chicho, de quien dicen que fue el hombre que recibió la embarcación en la que supuestamente llegaron los colombianos a playas dominicanas.

Este Chicho es un jardinero, según él mismo explicó en la audiencia. También explicó la forma en que fue torturado por los investigadores.

La cuestión es que Chicho, en el preliminar, también fue liberado por no aportar los fiscales indicios suficientes que justificaran el procesamiento.

¿Si no fue Chicho? ¿Quien recibió la embarcación?

En mis manos tengo la sentencia del juicio preliminar y, leyendola detenidamente, se ve con claridad que las versiones de los fiscales no son axiomas.

Mucha gente cree que el fallo del tribunal el pasado viernes en el Caso Paya estuvo motivado por una serie de "axiomas" que alguien quiso que fueran acepatados "sin necesidad de demostración", quizás para proteger a alguien.

La sociedad quería y quiere que los culpables de esa matanza sean condenados, paguen por sus culpas, pero los culpables, sin importar quienes sean en base a juicio en los que quede demostrado, sin lugar a dudas el grado de culpabilidad de cada quien.

Por eso es que es bueno dudar cuando algún titular de un periódico cualquiera da como totalmente cierta la versión oficial, no demostrada en los tribunales.

Por cierto, si esos "axiomas" eran dados a conocer con premeditación y alevosía, ¿Podría yo pensar que lo hacían para proteger a algunos criminales reales?

Observen un detalle, mientras se daba al país una lista de 27 supuestos criminales que supuestamente, participaron en la matanza de Paya, se optaba por no decir ni una sola palabra de lo ocurrido en Parmalat.

¿Porqué será?

Regresaré sobre el tema.