La llamada 'operación Payback' sobrecarga y deja inactiva la página de la compañía de crédito.- La empresa de pagos online PayPal aduce presiones del Gobierno de EE UU para impedir los pagos a la web de Assange
El caso Wikileaks puede acabar generando una guerra cibernética. Ayer, Visa y Mastercard anularon la cuenta utilizada para el pago de donaciones a la polémica web, en un nuevo episodio de las cancelaciones de cuentas y servicios que empresas como Amazon, PayPal o un banco suizo, entre otras, han llevado a cabo en los últimos días. Hoy partidarios de Julian Assange han tomado represalias y han hackeado la web de Mastercard con un ataque de denegación de servicio (Ddos, se producen cuando un sistema no puede responder a una avalancha de consultas o visitas, lo que provoca su caída), según informan varios medios.
También ha sido atacada la fiscalía sueca, promotora de la orden que ha provocado la detención de Assange, a quien se acusa de varios delitos de índole sexual. Y Twitter está en el punto de mira.
Ayer, según la información proporcionada por WikiLeaks, la página había sido replicada por 1.008 «mirrors», clones de la web original que están ofreciendo a millones de internautas de todo el mundo los cables diplomáticos de Estados Unidos con información confidencial y secreta.
Ayuda consular para Assange
El Gobierno australiano ha ofrecido protección consular a su ciudadano y fundador de WikiLeaks, Julian Assange, detenido en Londres y que ha acusado al Ejecutivo de Camberra de connivencia con Estados Unidos para «matar al mensajero».
La Embajada de Australia en el Reino Unido ha contactado con Assange para asegurarse de que tiene representación legal y podrá recibir sus visitas igual que cualquier otro nacional en la misma situación, anunció el ministro de Exteriores, Kevin Rudd.
Rudd subrayó que cualquier persona tiene derecho a la presunción de inocencia, horas después de que el hombre más buscado del mundo hasta ayer firmara un editorial en el que denunció que su país está colaborando con EEUU para «matar al mensajero» y ocultar la verdad.
Assange señaló en el artículo que a lo largo de los cuatro años de vida de WikiLeaks «hemos cambiado gobiernos, pero ni una sola persona, que se sepa de momento, ha resultado dañada», mientras EEUU «ha matado a miles de personas sólo en los últimos meses».
Uno de los líderes mundiales a los que más ha comprometido las revelaciones de la página web es el propio Rudd, tachado por diplomáticos estadounidenses de «maniático» e «incompetente» cuando fue primer ministro entre 2007 y 2010.
Rudd no dejó claro si Assange será reclamado o no por la justicia australiana cuando regrese a su país, donde la Policía investiga sus actividades por orden del fiscal general, Robert McClelland.
El ex primer ministro conservador John Howard opinó que Assange no debe ser procesado porque «todo periodista publica información confidencial cuando la obtiene».