
El presidente del Partido Alianza Por la Democracia (APD), Max Puig, al anunciar ayer la decisión de esa organización de ir solo para las elecciones del 2012, afirmó que el modelo económico y social de la República Dominicana ha fracasado porque es excluyente y clientelista
En ese sentido, dijo que la APD avanza en su propuesta de ese cambio de modelo por otro progresista e incluyente.
Durante la conferencia internacional “Política y sociedad, hacia un nuevo modelo de desarrollo”, que celebró ayer la APD como parte de sus actividades del congreso, Puig criticó que la República Dominicana sea el país de América Latina y el Caribe que ha tenido los mejores indicadores de crecimiento económico en los últimos 60 años y llega en los últimos lugares en salud, educación, altos índices de pobreza, de desigualdad social y otros indicadores sociales.
El presidente de la APD, aliado al gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y del Bloque Progresista dice que el crecimiento económico que ha generado el país al tiempo que produce riqueza también mucha pobreza
En su exposición, Puig atribuyó a la baja formación de la fuerza de trabajo, la baja productividad y los bajos salarios, los resultados del modelo de desarrollo económico y social del país, lo que, dijo, representa un círculo vicioso.
Plantea otro modelo. Puig dijo que la APD propone desarrollar al lado de la política monetaria y tributaria una política de ingresos, que significa más y mejores empleos, colocar el empleo en el centro de las políticas públicas. Para crear empleos hay que dar apoyo a la pequeña y mediana producción y para eso hay que democratizar del sistema financiero producir la democratización del crédito, orientarlo hacia los sectores productivos y no solo hacia el consumo de bienes importados; darle una mayor participación a las pequeñas y medianas empresas en las compras del Estado, crear fondos de garantías para los pequeños y medianos productores e incrementar el gasto en salud y educación.
Considera Puig que el resultado de todo esto debe tender a producir una redistribución del ingreso.
Dice que también el modelo político está agotado.
Puig, quien es ministro de Trabajo, atribuye el auge de la delincuencia, tráfico de droga, clientelismo, corrupción, entre otros males, al modelo económico, social y político vigente.