
El jefe de inteligencia iraní acusó a la Agencia Internacional de Energía Atómica de enviar espías bajo la fachada de inspectores para recabar información sobre las actividades nucleares iraníes, informó el sábado la televisión estatal.
La denuncia fue un nuevo indicio de que Irán ha endurecido su posición desde el asesinato hace una semana de un prominente científico nuclear mientras que otro fue herido por atacantes que viajaban en motocicletas.
Irán conversará el lunes y martes en Ginebra con representantes de potencias mundiales que tratan de persuadirle de frenar elementos clave de su proceso nuclear.
El ministro de inteligencia Heidar Moslehi dijo que el personal enviado por la AIEA, agencia de las Naciones Unidas con sede en Viena, había espiado y que la agencia debía responsabilizarse por sus acciones. No entró en detalles ni identificó a los inspectores.
Irán se ha quejado en los últimos meses de que la información recopilada por los inspectores de la agencia fue filtrada a Estados Unidos y otros aliados.
"Entre los individuos que la AIEA envía como supuestos inspectores hay espías de servicios de inteligencia. La AIEA debe responsabilizarse por esto", dijo Moslehi, según la televisión estatal.
Irán dice que los ataques separados que mataron al científico nuclear Majid Shahriari e hirieron a otro en Teherán eran parte de una campaña occidental para sabotear su programa nuclear.
Según Irán, esa campaña incluyó secuestros de científicos iraníes, la venta de equipo deteriorado y la irrupción de un destructivo virus de computadora conocido como Stuxnet, que brevemente paralizó la actividad de enriquecimiento de uranio el mes pasado.
Irán sospecha de su archienemigo Israel, cuya agencia de espionaje Mossad tiene nutridos antecedentes de asesinatos de enemigos más allá de las fronteras de su país.
Moslehi acusó al Mossad, a la agencia británica MI6 y a la CIA estadounidense por los ataques.