
Esta es una lista pequeña de los datos más curioso sacado del escandalo de WikiLeaks.
Gadafi. El líder libio Muammar Gadafi usa bótox y los diplomáticos de EE. UU. lo califican de hipocondriaco.
Machista. A Vladimir Putin los despachos lo describen como un político machista. Destacan la química con su homólogo italiano, Silvio Berlusconi, con quien, dicen, mantiene una estrecha relación que incluye el intercambio de regalos y la firma de lucrativos contratos energéticos.
Evo y su nariz. En un documento enviado de la Embajada de Estados Unidos en Brasilia a Washington confirman el antiguo rumor de que el presidente boliviano, Evo Morales, está sufriendo de un grave tumor en la nariz y que fue invitado por su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, para ser operado en un hospital de Sao Paulo.
Lo más espinoso de las revelaciones
Cristina de Kirchner. El Departamento de Estado pidió a la embajada en Buenos Aires verificar "el estado mental y la salud" de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. "¿Toma algún medicamento para el estrés? ¿Cómo baja la tensión?".
Rusia y Putin. Rusia es un "virtual Estado mafioso", donde el premier, Vladimir Putin, "gobierna entre bastidores", por encima del presidente Dimitri Medvedev, a quien se describe como 'Robin'. Putin sería 'Batman'.
México y los carteles. El Gobierno mexicano se mostró preocupado, hace un año, por la pérdida de control de ciertas regiones del país a manos de narcotraficantes y expresó su urgencia por lograr éxitos para validar la guerra contra carteles.
Pakistán nuclear. Diplomáticos de EE. UU. temen que el programa nuclear paquistaní acabe facilitando material radiactivo a grupos terroristas, y expresan preocupación por un choque nuclear con India.
Fiestas salvajes. EE. UU. ve con "preocupación" el estado de salud del premier italiano, Silvio Berlusconi, ya que sus análisis médicos son un "completo desastre, apenas duerme y tiene tendencias a las fiestas salvajes".
Brasil y las Farc. El ministro de Defensa de Brasil, Nelson Jobim, "casi reconoció la presencia de las Farc en Venezuela", pero Brasilia no lo hizo público porque "arruinaría la posibilidad de mediar".
Íngrid Betancourt. EE. UU. estaba preocupado por las negociaciones de los franceses para obtener la liberación de Íngrid Betancourt. Temía que se quedaran por fuera de ellas los tres estadounidenses.