
El entonces delantero de Inglaterra, Gary Lineker, confesó que se estiró demasiado en una jugada durante el partido contra Irlanda y no pudo controlar sus esfínteres. “Fue la experiencia más horrible de mi vida”, comentó
Es considerado uno de los mejores futbolistas ingleses de todos los tiempos. Fue el máximo goleador en el Mundial de México 86, toda una estrella del balompié; pero como todos, humano.
El ex delantero de la selección de Inglaterra, Gary Lineker, confesó en una entrevista con BBC Radio que en pleno partido contra Irlanda en la cita mundial tuvo un pequeño problemita: no pudo controlar sus esfínteres y tuvo que defecar en plena cancha.
“No me encontraba muy bien al descanso. Traté de hacerle una entrada a alguien, me estiré demasiado, me relajé y umm… Tuve suerte de que había llovido y pude hacer algo al respecto pero fue embarazoso. Fue durante el Mundial de 1990 contra Irlanda. Me puedes ver frotándome contra el suelo como un perro tratando de limpiarme. Fue la experiencia más horrible de mi vida”, narró Lineker, quien recientemente cumplió 50 años.