
Con dos años de retraso, las aerolíneas estadounidenses Continental y United Airlines sellaron ayer una fusión valorada en 3.170 millones de euros y que creará la mayor empresa mundial del sector
Nuevo vuelco en la industria del transporte aéreo. La fusión anunciada ayer entre United Airlines y Continental Airlines, la tercera y cuarta compañía del sector por número de pasajeros transportados, creará el mayor grupo de transporte aéreo del mundo y confirma la tendencia de un sector que amplía su consolidación como vía para reducir costes y capacidad, aumentar la competitividad y afrontar mejor la creciente competencia, la guerra de precios y los costes de combustibles. Hasta ahora, el último acuerdo de calado había sido el protagonizado por la compañía española Iberia y la británica British Airways, operación que dio lugar a la quinta aerolínea mundial.
El nuevo gigante dará empleo a unas 90.000 personas, si bien sus directivos confirmaron ayer que habrá "algunos recortes mínimos de personal en la fuerza laboral general y entre los gestores". El acuerdo está valorado en 3.170 millones de dólares (2.400 millones de euros), cálculo que se ha efectuado en base a la cotización de los títulos de United a media sesión del pasado viernes, 21,60 dólares, y los de Continental, que fueron de 22,68 dólares. Los expertos han calculado que esa valoración supone una prima por acción del 1,5% respecto de los precios con los que cerraron los títulos el pasado viernes.
Misma denominación
La operación dará lugar a una compañía que operará bajo el nombre United, con una facturación anual estimada en torno a los 29.000 millones de dólares (21.987 millones de euros) y con líneas a 370 destinos en 59 países. La transacción, que deberá culminarse en el último trimestre del año, otorgará el 55% de la firma resultante a United Airlines. "Es una fusión entre iguales que creará una verdadera aerolínea global con una red sin igual para servir en todo el mundo", afirmó el actual presidente y consejero delegado de la corporación United Airlines (UAL), matriz de la aerolínea, Glenn Tilton, que consideró que con esta operación "se crea una compañía más fuerte y eficiente en el plano operativo y financiero". El directivo añadió que la firma resultante también estará "mejor situada para lograr el éxito en una industria global de la aviación muy dinámica y competitiva". Así las cosas, la futura United será casi un 8% mayor que Delta Air Lines, y gestionará en torno al 21% de las plazas del mercado estadounidense, frente al 20% que Delta logró tras la adquisición de Northwest en 2008. Tilton, según el acuerdo, presidirá la junta directiva, que estará integrada por 16 directores. El presidente y consejero delegado de Continental, Jeff Smisek, ejercerá ese cargo en la nueva empresa.
Para que este acuerdo pueda llegar a buen puerto, hará falta el visto bueno de las autoridades regulatorias. Diversos analistas consultados ayer por la agencia Bloomberg aseguraron que para que se dé este plácet será necesario que la nueva aerolínea se desprenda de algunos vuelos, sobre todo en el mercado doméstico. Bruselas indicó ayer, por su parte, que examinará en el futuro si la operación puede tener algún impacto en la investigación sobre problemas de competencia en la red Star Alliance.