
Sigue en aumento la presencia de haitianos en los centros turísticos de la costa Norte del país, también se informa que la presencia masiva de parturientas haitianas ha elevado los índices de mortalidad materna del país.
Puerto Plata. Sigue en aumento la presencia de haitianos en los centros turísticos de la costa Norte del país, en su mayoría sin documentos de identificación, que buscan realizar cualquier tipo de labor que les permita ganarse la vida.
Estos extranjeros, que vienen a República Dominicana huyendo de la miseria que padecen en su país, realizan múltiples labores para sobrevivir, como peinar a las turistas, trabajar en la construcción, servir de traductores y vender “chucherías” en las playas y en los hoteles.
En décadas pasadas los haitianos eran contratados por los gobiernos dominicanos para integrarse al corte de la caña, pero muchos vienen en busca de trabajo en la industria de la construcción, como guías turísticos, motoconchistas, vendedores ambulantes y algunos logran convertirse en pequeños y mini empresarios.
Sociólogos y otros entendidos en los asuntos haitianos comparan el comportamiento de estos con el de las hormigas, debido a que se agrupan en colonias, en muchos casos en condiciones de hacinamiento, provocando una sobre población en los lugares donde suelen asentarse.
Los haitianos exhiben diferentes formas de ganarse la vida y, en el caso de las mujeres, algunas se dedican a tejer en trenzas el cabello de las turistas, dar masajes, realizar labores de camareras, vender frutas y realizar servicios domésticos.
Mientras que otras se dedican a la prostitución, oficio que practican abiertamente en los lugares turísticos de esta ciudad, Cabarete y el municipio de Sosúa.
En tanto que los hombres realizan cualquier oficio que les genere ingresos económicos, sin importales que sean explotados laboralmente por los patronos.
A muchos de los haitianos se les observa en las playas vendiendo de manera ambulante maní tostado, dulces, caña y otros productos, así como limpiando zapatos, realizando labores de desyerbamiento y otros oficios que les permitan ganarse el sustento y el de sus familiares.
Otros haitianos, en cambio, se dedican a cometer acciones delictivas como el robo, engañar a los demás, vender drogas y hasta se ven envueltos en terribles crímenes.
Fuente: Hoy / por Aridio Perdomo
Haitianas elevan mortalidad materna;22 en cuatro meses
En lo que va de año han muerto 22 madres en los dos principales hospitales de maternidad de Santo Domingo, en su mayoría jóvenes parturientas haitianas sin historial de chequeo prenatal.
La información la confirmaron los directores de la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, Juan Cid Troncoso, y San Lorenzo de Los Mina, Gregorio Rivas.
Solo en el hospital San Lorenzo murieron este fin de semana la haitiana Biolene Permuta, de 29 años, y Esmeralda Carmelo, de 14.
La primera llegó a la emergencia con desprendimiento de placenta y la adolescente presentó un estallido de vagina y sangrado con un embarazo de término. Hizo un acretismo placentario y murió tras un schok hipovolémico, producido por una disminución rápida del volumen de sangre. Este centro registra 10 muertes maternas en lo que va de año, pero Rivas asegura que el 75% de las defunciones son de haitianas que llegan a la emergencia sin historial clínico y con niveles tan bajos de sangre oxigenada que es incompatible con la vida.
En La Altagracia han muerto 12 madres, según el director de la emergencia, doctor José Justo Nicasio, aunque el doctor Cid Troncoso asegura que han sido diez, de las que tres son de nacionalidad haitiana.