Las chabolas o piedras blancas que la naturaleza ha depositado en nuestras playas están siendo extraidas por personas con el permiso de Medio Ambiente.Estas piedras tienen una función para el ecosistema de esas playas,no es para adornarla,sino para proteger el habitad de muchas especies en épocas de tormentas.En ste reportaje de Benny Rodríguez,Medio Ambiente dice que de la actividad sólo participan dominicanos,pero esta foto revela la presencia de haitianos participando en la extracción de chatas o chabolas de nuestras playas. Nota de la redacción.
Benny Rodríguez
Barahona.- Es con el permiso de Medio Ambiente en esta ciudad que un grupo de hombres y mujeres de la comunidad de Bahoruco y Ojeda, agrupadas en una asociación que extraen canto rodado, bolos o chavetas, como se le dice popularmente en la playa.
La información la ofreció el ingeniero agrónomo, Américo Livent, coordinador provincial de ese Ministerio, con sede en Barahona, preguntado al respeto, ya que los campesinos, entrevistados de que lo hacía con el permiso de rigor.
El funcionario dijo que esa es una práctica vieja que permite que las familias de esa zona obtenga recursos para su sostenimiento, sin embargo, dijo que a la llegada de Miguel Melo a la dirección regional se buscó la manera de que la esa actividad sea regulada por el Ministerio de Medio Ambiente.
“Lo que hicimos fue lograr que ellos, primero se agruparan en una asociación, luego se le dio un plan de manejo que funciona en las comunidades Bahoruco y Ojeda, cuyo plan contempla un volumen establecido por nosotros inferior a la aportación de los dos ríos que provocan que esos cantos lleguen a la playa”, observó.
A las asociaciones que se dedican a la extracción en la zona costera de los cantos rodados se les permite la recolección de mil metros cúbicos por año, además de que, la misma es manual única y exclusivamente sin la intervención de máquinas.
Asimismo, Livent, sostuvo que ellos además de hacer manual la recolección tienen días concretos para el transporte controlado, previamente almacenados en sacos, los días martes y jueves de cada semana, además de que deben pasar por la sede provincial de Medio ambiente con sede en esta ciudad en donde se le da un conduce para que puedan hacerlo sin inconvenientes.
e igual modo, dijo que no se permite que extranjeros intervengan en ese tipo de trabajo, por lo que hasta ahora tanto los campesinos como la regional del Ministerio de Medio Ambiente controlado el manejo de esta actividad con el compromiso de las partes para su manejo.
Preguntado sobre el impacto negativo que esta actividad puede hacerle a litoral costero marino de la zona, el ingeniero agrónomo Américo Livent, admitió que existen riesgos, pero mínimos, debido a que cuando se trata de la intervención del hombre, sobre todo, cuando de lo que se trata es de extracción y de recolección de cualquier material de la corteza terrestre implica necesariamente un impacto.
Sin embargo, dijo que anteriormente era una práctica habitual de las comunidades mencionadas, cuyos daños eran muchos más amplios, pero con la llegada de la nueva administración se buscó la manera de regularizarlo, nuclearlos y hacer con ellos un plan de manejo responsable den esa actividad comercial.