Confirman traición del batallón presidencial de la seguridad personal de Gadafi.
La situación no está controlada en Trípoli, aunque tampoco parecía ayer que el régimen fuera a rendirse inmediatamente. Vecinos y portavoces de la oposición aseguraban que durante la noche del sábado al domingo hubo fuertes combates en varios barrios de Trípoli, Zuk al Juma, Arada, Fashlum y Tajura, aunque todo apuntaba a que se debía más a un alzamiento en la ciudad que a la llegada de los rebeldes armados.
En todo caso, Gadafi comienza a estar en una situación desesperada. A pesar de los reveses frecuentes que padecen los insurgentes, su avance se ha mostrado consistente en el oeste de Libia. En el este todavía se combate en la ciudad petrolera de Brega, que el Gobierno se resiste a abandonar porque es un enclave fundamental.
Todos esos avances habrían resultado imposibles sin la participación de la OTAN, cuyos aviones bombardearon ayer un aeropuerto de Trípoli y ayudaron a los rebeldes en su camino hacia las puertas de la ciudad. Los insurrectos dicen que también desde Misrata -200 kilómetros al este de la capital- cientos de milicianos se dirigen por mar hacia Trípoli. A partir de ahora comenzará a comprobarse hasta qué punto Gadafi goza de respaldo entre los dos millones de tripolitanos.
El avance de los rebeldes ha provocado la rendición del batallón del ejército encargado de la seguridad del líder libio, Muamar Gadafi, según informa el presidente del Consejo Nacional de Transición, Mustafá Adbul Jalil en declaraciones a la cadena Al Arabiya. Jalil ha asegurado que mantenía contacto con el jefe de la guardia personal de Gadafi desde hace dos meses y que habían acordado con él que cuando llegara el momento sus hombres se entregarían. "El respetable jefe del batallón de la seguridad personal de Gadafi ha mantenido la palabra que me dio y ha entregado las armas", señaló Adbul Jalil en la televisión panárabe.
Además, ya se confirmó la detención de tres de sus hijos. Los últimos informes indican que los rebeldes se encuentran a unos tres kilómetros del complejo en el que reside Gadafi.
Muchos analistas consideran que el crucial papel que ha jugado la OTAN en las batallas en campo abierto o en zonas despobladas perderá relevancia cuando se trate de combates en una zona urbana, como Trípoli, donde además crecerá el peligro de causar muertes de civiles inocentes.
"Estamos coordinando los ataques dentro de Trípoli y las fuerzas en las afueras de la ciudad están preparadas para entrar", apuntaba Anuar Fekini, uno de los jefes militares rebeldes. "Si llamas a cualquier móvil en Trípoli", agregó, "escucharás el bonito sonido de las balas de la libertad".
Mientras, por la tarde, Gadafi se dirigía a su país por segunda vez, precisando el día y la hora en que hablaba para dejar claro que no era un mensaje grabado tiempo antes. Como ha sucedido varias veces, su versión de los hechos se aleja de la realidad. "Los rebeldes están huyendo como ratas hacia las montañas", dijo el
coronel.
El hijo mayor de Gadafi confirma que está detenido
Mohammed, el hijo mayor del mandatario libio, Muamar Gadafi, ha confirmado en una entrevista concedida a la cadena panárabe Al Yazira que ha sido detenido por las fuerzas rebeldes y puesto bajo arresto domiciliario. Horas antes, el coordinador del Consejo Nacional de Transición --órgano de gobierno de los rebeldes--, Adel Dabbechi, anunciaba que Mohammed se había rendido.