Celebran neoyorquinos aprobación de bodas gay - Barahoneros

sábado, 25 de junio de 2011

Celebran neoyorquinos aprobación de bodas gay


La aprobación del casamiento homosexual por parte del estado de Nueva York, tras un histórico voto en el Senado, desató una fiesta en los barrios más bohemios de la Gran Manzana, en particular el West Village, uno de los bastiones de la comunidad gay neoyorquina.

Nueva York • Una pareja se besa, alguien agita una bandera multicolor y un hombre apoyado en un auto se deja llevar por la emoción en Christopher Street, una de las tradicionales calles de la comunidad homosexual de Nueva York, que el viernes vivió su noche más larga y feliz.

La aprobación del casamiento homosexual por parte del estado de Nueva York, tras un histórico voto en el Senado, desató una fiesta en los barrios más bohemios de la Gran Manzana, en particular el West Village, uno de los bastiones de la comunidad gay neoyorquina.

La policía puso vallas de protección en la esquina de la Séptima Avenida y Christopher Street, uno de los epicentros de los festejos de la gente, que se dio cita desde temprano en la zona con la intuición de que esta vez sí sería la vencida.

"Estoy en éxtasis. Estuve esperando 30 años este momento", dice Frank Frederick, un portero de 52 años, en la puerta del TG'S, uno de los tantos bares de la zona.

Frank se había casado por rito católico con su ahora ex pareja gracias a un cura que aceptó efectuar la ceremonia, pero vivió sus 14 años de "matrimonio" sin los derechos legales de los heterosexuales.

Ahora siente que las cosas han cambiado definitivamente y lo adjudica al gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, que la semana pasada decidió enviar a la legislatura el proyecto de ley desafiando el fantasma de 2009, cuando el Senado rechazó de manera contundente una iniciativa similar.

"La diferencia fue (Andrew) Cuomo. Tiene el poder, tiene la influencia. Todo el crédito es para él", asegura.

Mientras Frank habla, parejas disfrazadas pasan cantando y dos chicos se besan apasionadamente junto a un árbol. Enfrente, se puede ver a dos policías apostados para controlar que no haya desbordes.

Si la mayoría se deja llevar por el clima festivo, otros son más moderados y solo ven este voto histórico como un paso más de una larga batalla.

"Es una buena noticia. Ahora tiene que ser a nivel federal", afirma en ese sentido Anthony Losanno, de 32 años y director de ventas de una compañía, que exige al presidente Barack Obama "decidirse" y apoyar el casamiento homosexual de manera abierta, en lugar de continuar en la posición ambigüa actual.

"La mentalidad está cambiando. Pero esto es sólo un paso más", agrega, recordando que mientras él tiene que pagar 700 dólares para incluir a su pareja en su seguro médico, un matrimonio heterosexual hace lo mismo gratis.

En cambio, para Ari Sivion, apoyado en un auto en la vereda de un bar, es una noche de alegría pero también de recuerdo y emoción.

"Por supuesto que estoy feliz. Pero también es una noche triste. Perdí a mi pareja hace cuatro años. Me hubiese gustado que estuviese aquí", cuenta este responsable hospitalario de 57 años que vive desde 1987 en Christopher Street.

"Esta calle siempre está llena de gente, aunque hoy es especial: todos se congratulan por la victoria", explica, admitiendo que "estaba esperando" el voto positivo.

"Había mucha presión y eso marcó la diferencia" con respecto a 2009, continúa, esbozando a pesar de todo una sonrisa.

Para Ari, la nueva legislación permitirá sobre a las parejas homosexuales "ser seres humanos" ante los ojos de la ley en materia de pensiones, atención médica e impuestos, entre otras cosas.

La aprobación de la ley coincidió justamente con el comienzo del fin de semana de festejos de la Gay Pride en Nueva York, que concluirá el domingo con un gran desfile de la comunidad homosexual.