Desde el 2000 se han aprobado tres reformas fiscales y el déficit estatal continúa - Barahoneros

martes, 7 de junio de 2011

Desde el 2000 se han aprobado tres reformas fiscales y el déficit estatal continúa


Tres reformas fiscales y dos modificaciones menores aplicadas desde el 2000 a la fecha han contribuido al crecimiento del presupuesto público. Ahora está en debate una nueva reforma, la cual, según los cálculos del Gobierno, aumentaría los ingresos en RD$9,500 millones, con lo que evitaría que la brecha entre gastos e ingresos se ensanche y aumente el déficit fiscal.

En término de una década, el presupuesto nacional se ha convertido en una competencia de ingresos y gastos, en la cual la velocidad de la salida de dinero ha sido superior a la entrada.

El resultado de la ejecución presupuestaria ha sido que entre el 2001 y el 2010 los ingresos se han expandido en un 326 por ciento y los gastos en un 428 por ciento.

Con endeudamiento alimentando los ingresos y subsidios presionando los gastos, el presupuesto ha terminado en un resultado deficitario cuyos niveles ya son objeto de límites a porcentajes del Producto Interno Bruto.

Tres reformas fiscales y dos modificaciones menores aplicadas desde el 2000 a la fecha han contribuido al crecimiento del presupuesto público. Ahora está en debate una nueva reforma, la cual, según los cálculos del Gobierno, aumentaría los ingresos en RD$9,500 millones, con lo que evitaría que la brecha entre gastos e ingresos se ensanche y aumente el déficit fiscal.

Las reformas, en sentido general, han aumentado tasas impositivas y han incorporado bienes y servicios al universo gravable. El primer paso se dio en forma individual, con la Ley 112-00 sobre Hidrocarburos, que por primera vez se estableció un impuesto formal para los combustibles. Ese precedente hizo que los combustibles, hasta entonces un área libre de cargas, tasas y gravámenes, se convirtieran en una fuente productiva desde el punto de vista de recaudación.

En dos de las reformas aplicadas entre el 2004 y el 2006 se crearon impuestos para los combustibles, recargando unos e incorporando algunos que habían quedado fuera del alcance de la mano impositiva.

En el 2001, fue promulgada la Ley Arancelaria y la Tributaria, que representaron las dos principales piezas que integraron el llamado paquete de ajuste fiscal. Fue la primera de la era de las reformas impositivas.

La Ley Arancelaria estableció cinco tasas, de 0,3,8,14 y 20%. La otra ley, marcada con el número 147-00 y definida como de Reforma Tributaria, subió la tasa del ITBIS de 8 a 12% (un incremento de un 50%) e incorporó la publicidad al universo gravable.

Esa ley se sumó a la 112-00 y ambas abrieron el sendero para la presentación de posteriores “paquetes”. Ya los resultados de recaudación se estaban cosechando. En el año 2001 los ingresos corrientes del Gobierno ascendieron a RD$59,855.8 millones, balance que posibilitó la ejecución de un presupuesto con excedente, debido a que los gastos totales quedaron en RD$58,863.4 millones.

La segunda reforma fue promulgada el 28 de septiembre del 2004, y consistió en un aumento de la tasa del ITBIS de 12 a 16%, la fijación de un impuesto del 1% a los activos inmobiliarios a partir de RD$5.0 millones, el aumento de la tasa del ITBIS a la publicidad de 6 a 10% durante el 2005 y 16% a partir del 2006. Se estableció una modalidad de impuesto selectivo a los cigarrillos y a las bebidas según el grado de alcohol.

La siguiente reforma fiscal, promulgada el 13 de diciembre del 2005, fue la de mayor alcance recaudatorio de las presentadas, al calcularle las autoridades un rendimiento de RD$24,359 millones. La ley fue diseñada para compensar los ingresos que el fisco dejaría de percibir por el desmonte arancelario y la eliminación de la comisión cambiaria, que hasta ese entonces gravaba las importaciones con un 13 por ciento.

Impacto y nueva propuesta

El efecto de las diferentes modificaciones al sistema impositivo ha impactado en las recaudaciones fiscales. De RD$59,855.8 millones de ingresos corrientes que el Gobierno recibió en el 2001 subió a RD$255,085.1 millones el año pasado, para un incremento relativo de un 326%.

Pero los gastos se expandieron en 428%, al pasar de RD$58,863.4 millones a RD$310,841.9 millones. El resultado del año pasado fue un déficit fiscal superior a RD$55,000 millones. Desde el año 2006, las reformas fiscales dieron una especie de tregua, aunque con conatos de reactivarse.

A partir del segundo semestre del año pasado el tema fue puesto en debate, y las necesidades de ingresos que reportaba el Gobierno se solucionaron parcialmente con un cambio en la Ley de Proindustria, para que el ITBIS aplicado a las importaciones de equipos hechas por las industrias, volviera a ser cobrado en Aduanas, en lugar de la DGII, como estableció la Ley.

A menos de un año de ese cambio administrativo, el Gobierno presentó un paquete de medidas impositivas, cuando se entendía que en la actual administración pública no se harían nuevas reformas.

Por Héctor Linares