Portugal da un giro político y elige al conservador Coelho para que gestione su crisis - Barahoneros

domingo, 5 de junio de 2011

Portugal da un giro político y elige al conservador Coelho para que gestione su crisis


Sin sorpresas, todo apunta a que el socialdemócrata Pedro Passos Coelho será el próximo primer ministro de Portugal, el encargado de sentar las bases para la recuperación económica.Con un 70% ciento de las circunscripciones de voto escrutadas, el Partido Social Demócrata (PSD, centroderecha) logra el 41,4% de los sufragios frente a un 28,8% del gobernante Partido Socialista (PS), cuyos dirigentes ya reconocieron la derrota.

Coelho, de 46 años, saltó por primera vez en estos comicios a la arena electoral y podría gobernar con mayoría absoluta si se concreta su anunciada alianza con la tercera fuerza del país, el Centro Democratico Social- Partido Popular, que obtendría el 10,8 % de votos. El candidato socialista, José Sócrates, primer ministro en funciones, sale derrotado en estos comicios, con lo que tendrá que abandonar el gobierno que lidera desde 2005.

Las proyecciones de las televisiones portuguesas sitúan la abstención entre el 38-45%, por lo que podría superar la registrada en 2009, de 40,32%, la más alta hasta el momento en la historia de las elecciones generales en Portugal. Hasta las 16.00 hora local (15.00 GMT) habían votado el 41,98% de los electores frente al 43,3 que acudió a las urnas en las últimas legislativas, cuya abstención final fue del 40,3 por ciento, según informa Efe.
Elecciones anticipadas

Más de nueve millones y medio de portugueses eligen al próximo primer ministro de Portugal. Lo hacen de manera anticipada -más de dos años- para poner fin a la crisis política interna provocada por la dimisión, en marzo pasado, del primer ministro luso, José Sócrates.

En su momento, el socialista explicó al país que no podía seguir gobernando porque no contaba con el respaldo del Parlamento, que votó en contra de su cuarto Plan de Estabilidad y Crecimiento (PEC IV). Ahora son los portugueses los que parecen haber perdido la confianza en el hombre que ha dirigido el país desde 2005, si se confirman los sondeos que dan la victoria al líder del principal partido de la oposición, el socialdemócrata Pedro Passos Coelho.

El primer ministro se mostró "confiado y sereno" antes las elecciones de hoy en Portugal, en las que la oposición conservadora es favorita de los sondeos para sustituirle en el poder. Al acudir a votar en Lisboa, Sócrates no quiso hacer comentarios sobre su futuro político cuando fue preguntado por los periodistas, pero subrayó que la jornada electoral de hoy es una manifestación de "libertad y democracia" y él la vive "con perspectivas de gran felicidad".

El candidato conservador, al ejercer esta mañana su derecho al voto, dijo que esperaba "un gran resultado", ante una nube de periodistas que le esperaban en un colegio electoral de la capital lisboeta. Passos Coelho reconoció que "tendrá un periodo muy difícil en los próximos dos o tres años". Convencido que sucederá a José Sócrates en la presidencia del Gobierno afirmó que "estoy seguro de que haremos los cambios necesarios para cumplir los objetivos de crecimiento y prosperidad".
Incógnitas

A la salida del colegio electoral, Passos Coelho reiteró su compromiso en cumplir las reformas estructurales y medidas de austeridad incluidas en el programa de ayuda externa de 78.000 millones de euros.

El conservador llegó a la secretaría de su partido en la primavera del año pasado y su primera opción política fue colocarse del lado del gobierno socialista en la aprobación del primer plan de ajuste, para transmitir a los mercados internacionales un mensaje de tranquilidad garantizando la estabilidad política interna. Meses después, en la aprobación de los Presupuestos Generales, las negociaciones ya no fueron tan pacíficas y aunque los socialdemócratas acabaron permitiendo la aprobación del documento, Passos Coelho dejó claro a Sócrates que serían las últimas medidas de austeridad que aprobaría como líder de la oposición.

De otoño a hoy estas elecciones fueron estando cada vez más cantadas. Con la renovación en la presidencia del conservador Aníbal Cavaco Silva y con cada vez más dificultades para continuar financiándose en los mercados internacionales, al final José Sócrates tuvo que reconocer la evidencia y solicitar la ayuda externa de la que ya ha empezado a llegar la primera parte de los 78.000 millones de euros que tanto el FMI como la Comisión Europea pondrán a disposición de Portugal.

A cambio del rescate, gobierno y oposición han tenido que comprometerse con nuevos recortes sociales, privatizaciones, aumentos de impuestos y toda una serie de medidas de contención que hacen la vida de los portugueses cada vez más difícil. El desempleo ya supera la barrera del 12%, la cifra más alta en tres décadas de democracia y la economía lusa -después de diez años prácticamente parada- vuelve a contraerse este año en torno al 2%.

No se le auguran tiempos fáciles si al final Pedro Passos Coelho vence las elecciones de hoy. Si lo hace sin mayoría absoluta tendrá que buscar aliados.

El ultraconservador Paulo Portas, líder del Partido Cristianodemócrata (CDS/PP), tercera fuerza política del país, ha aceptado la invitación, aunque de momento no ha dicho si lo hará como coalición o como apoyo parlamentario. La otra incógnita es saber si José Sócrates abandonará el liderazgo de su partido si finalmente pierde estas elecciones.
Una convocatoria de suma importancia

Ha coincidido con otros líderes políticos en hacer un llamamiento al voto. Portas ha dicho que es de esperar una mayor participación en estas elecciones, teniendo en cuenta el "momento excepcional" que vive el país. A pesar de las dificultades, Portas ha asegurado que "como ya sucedió a lo largo de la historia, Portugal saldrá de esta situación".

Minutos antes lo había manifestado claramente el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso destacó al ir a ejercer su derecho al voto, que las elecciones legislativas que se celebran hoy en Portugal son "las elecciones más importantes" celebradas en Portugal desde las de abril de 1974 que consagraron la vuelta a la democracia del país.

En esta línea se manifestó el presidente luso. Aníbal Cavaco Silva ha afirmado que dada la difícil situación que atraviesa el país, en estas elecciones anticipadas votar "no es un derecho, sino un deber" de todos los ciudadanos, a quienes ha pedido que, "a pesar del sol brillante que luce en Lisboa", no cambien la playa por las urnas.
Llamamiento a los jóvenes

Desde los partidos de la izquierda, sus líderes también han insistido en la movilización ciudadana. Francisco Louça, del Bloco de Esquerda, se ha centrado en los jóvenes, de quienes han dicho que serán los "más necesarios para empujar el país hacia adelante durante los próximos años".

El último candidato en votar fue el socialista José Sócrates, quien rodeado de una multitud de periodistas afirmó a este respecto que la idea de que "los portugueses están fuera de la política está errada", por lo que también espera que los ciudadanos lusos "levanten su voz y expongan sus opciones".

A pesar de los llamamientos constantes a la participación, según datos de la Dirección General de la Administración Interna, hasta las doce del mediodía votó en Portugal el 20,01% de los electores, un porcentaje ligeramente inferior que el registrado en los comicios de 2009, que a la misma hora contaba con una participación de 21,29%.
Boicots en pueblos

En algunos pueblos se han aprovechado estos comicios para realizar boicots para reclamar la solución de problemas locales. En Cabril, Castro Daire, en el norte del país, en vez de impedir la entrada por la fuerza de los votantes -u optar por sellar los candados de las puertas como en otras localidades- han colocado abejas dentro de la sala de voto. Reclaman la reparación de 70 km de la carretera que llega hasta el pueblo, prometida hace más de diez años. Aunque en este pueblo nadie ha podido votar hasta el momento, en el resto del país las votaciones transcurren con normalidad.