
El gobierno sirio informó que enviará una fuerza del ejército a Jisr al-Shughor para restaurar el orden en la ciudad, luego que denunció que "bandas armadas" mataron a 120 oficiales, entre agentes de policía y personal de seguridad.
El ministro de Información, Adnan Mahmud, señaló que el ejército "va a llevar a cabo su deber nacional para restablecer la seguridad, mientras el titular del Interior, Mohammad Ibrahim al-Shaar, había indicado que se responderá con firmeza a los ataques armados.
Se trata de la primera vez que Damasco acusa a los movimientos de protesta de matar a sus soldados en un solo incidente.
Sin embargo, activistas y grupos de derechos humanos señalaron que el número era exagerado y pueden ser utilizados como pretexto para una represión más dura.
Al Shar aseguró que "no vamos permanecer tranquilos ante cualquier ataque armado", luego que se conoció la muerte de 120 oficiales, atribuidas a una emboscada y ataques de "guerrillas armadas", según la televisión estatal siria.
Los relatos de testigos indicaron sobre algunos enfrentamientos violentos que habían ocurrido la víspera, aunque no hubo confirmación independiente de los detalles o el número de muertos.
La estatal agencia árabe de noticias siria (SANA) señaló que el gobierno estaba enviando refuerzos a la zona y culpó de los ataques a las "bandas armadas", una frase que el gobierno utiliza a menudo para describir al movimiento de protesta.
Jisr al-Shughour, que está cerca de la frontera de Siria con Turquía, se ha convertido en el último foco del movimiento opositor contral el gobierno del presidente Bashar al-Assad desde hace más de 11 semanas.
Algunos activistas sirios indicaron que el gobierno usa el episodio para justificar medidas más duras contra la ciudad en un momento en que Estados Unidos informó que buscará sanciones más duras contra Siria en Naciones Unidas.
Los servicios de teléfono e internet de la ciudad se han visto interrumpidos en gran medida desde la noche del lunes, sin embargo los residentes han podido describir escenas de caos y pánico en las calles y la puesta de barricadas en puntos claves de la ciudad.
La represión a nivel nacional contra la revuelta ha dejado poco más de mil 200 muertos, según activistas.
"Indicios de rebeldía" en Ejército sirio
n Siria surgieron hoy indicios sobre una posible sublevación dentro del Ejército tras la muerte de 120 militares en la provincia de Idlib el lunes.
El gobierno informó que extremistas armados habían matado a los soldados, pero varios opositores en el exilio que organizan el transporte de heridos desde esa provincia a Turquía afirmaron por el contrario a dpa que los militares fueron ejecutados por compañeros, por negarse a disparar a civiles desarmados en la localidad de Yisr al Shogur, aseguró DPA.
Un voluntario en la zona declaró que el lunes fueron llevados a la frontera unos 45 heridos graves y unas ambulancias los trasladaron a un hospital en la ciudad turca de Antakya. Tres de los heridos murieron durante el trayecto. La mayoría son hombres y jóvenes procedentes de Yisr al Shogur.
El canal de noticias árabe Al Yazira mostró entretanto un video de un joven en uniforme que afirma haber desertado debido a que considera un crimen la actuación brutal del Ejército contra los manifestantes pacíficos. El joven llama a rebelarse a los militares desplegados en las ciudades, donde Ejército disparó contra manifestantes.
Desde comienzos de las protestas a mediados de marzo se estima que han muerto 1.300 personas. El gobierno anunció las pasadas semanas varias reformas económicas y sociales, así como una nueva ley de partidos.
El movimiento, que comenzó pidiendo una mayor democracia, se ha radicalizado a causa de la represión y exige ahora el fin del régimen del presidente Bashar al Assad.
En tanto se produjo un tiroteo en el que murieron cuatro personas en el campamento palestino de Yarmuk, a las afueras de Damasco. Según los testigos, un funcionario del Frente Popular para la Liberación de Palestina (que tiene mando en el campamento) fue agredido por los familiares de un palestino que perdió la vida el domingo por disparos de los soldados israelíes en la frontera.
Al regresar del entierro del joven, los familiares acusaron al dirigente local del grupo, Maher al Taher, por haber enviado a su hijo a la muerte. El domingo murieron en la frontera en total 23 personas, sirios y palestinos. Algunos opositores consideran que el gobierno sirio orquestó lo ocurrido en la frontera para distraer la atención de la revolución interna.