Viaje en el tiempo: Michael J. Fox, de actor a ejemplo de vida - Barahoneros

domingo, 5 de junio de 2011

Viaje en el tiempo: Michael J. Fox, de actor a ejemplo de vida


“Lazos familiares” nos lo presentó, “Volver al futuro” lo catapultó y el Parkinson trató de detenerlo. Este jueves cumplirá 50 años. Aquí un homenajeUn artefacto con un único propósito: permitirnos viajar en el tiempo. Un actor que nos enseñó una valiosa lección: que nosotros éramos los artífices de nuestro futuro. Este jueves Michael J. Fox cumplirá 50 años. Para celebrar la fecha les propongo un viaje por el tiempo, por su tiempo; un recorrido no falto de sobresaltos y giros bruscos por las paradas obligadas que hay que hacer para conocer su vida, sus logros y la enfermedad que le puso una zancadilla a su carrera. Trépense a la máquina, es hora de arrancar. Les recomiendo abrocharse los cinturones. ¿Listos para “Volver al futuro”?





Empieza la película. Una veintena de relojes sonando sin cesar. Tic tac. Tic tac. Tic tac. Él entra en escena. Su carisma magnético atrae. Marty McFly es atrevido, aventurero, un rebelde buena onda. Y pensar que Fox estuvo a punto de no ser el protagonista del film… Pero un segundo; esa no era la primera vez que veíamos al actor…

EL DESPEGUE
1982. Había hecho apariciones cortas en algunas series, pero el mundo aún no conocía al canadiense. Luego llegó “Lazos familiares”, la comedia norteamericana que no solo lo puso en el mapa, sino que además le trajo al amor de su vida.
El elegido era Matthew Broderick, hoy esposo de Sarah Jessica Parker. Broderick rechazó el papel. Finalmente, en 7 exitosas temporadas, J. Fox interpretó a Alex Keaton, un joven conservador, republicano y controlador cuyos conflictos divertidos con sus padres, dos ex hippies, eran el plato fuerte de la serie. Un día al lógico y racional Alex le llegó el loco amor. El blanco de sus delirios romanticoides se llamaba Ellen Reed, personaje interpretado por la rubilinda actriz Tracy Pollan.

No solo Alex quedó prendado, Michael siguió los pasos de su alterego televisivo. Michael y Tracy Pollan se casaron en 1988. Tienen 4 hijos.

ACELERAR PARA PODER LLEGAR
Una máquina del tiempo se acondiciona en un Delorean DMC-12, probablemente uno de los autos más celebres de la historia. Para que el transporte haga su gracia se requiere de plutonio, sustancia nuclear que el entrañable ‘Doc’ (interpretado por el actor Christopher Lloyd) consigue estafando a unos libios de armas tomar.

Además, el automóvil debe alcanzar los 140 kilómetros por hora para que pueda salir disparado hacia su temporal destino. Hay que pisar el acelerador hasta el fondo.
1985. La cosa iba bien. La serie era bastante exitosa. Michael se encontraba grabando la película “Lobo adolescente” (1985). Mientras tanto, las grabaciones de “Volver al futuro” habían comenzado hace 5 semanas. ¿El protagonista? El actor Eric Stoltz.

La máquina cambió intempestivamente de rumbo. El director de la película, Robert Zemeckis, y su equipo (entre los que se encontraban Steven Spielberg) sentían que algo faltaba, Stoltz no tenía el humor que ellos querían para el film. Tomaron una decisión drástica, cambiar al actor y buscar uno nuevo. Apareció J. Fox. Él era el indicado. ¿La prueba? Una saga de tres películas que se convirtió en emblema de los años ochenta.

¿TIEMPO DE FRENAR?
Con “Volver al futuro” Michael consiguió el éxito total. Se encontraba en el punto cumbre de su carrera. Sin embargo algo le daría un golpe brutal.

1991. Un año antes el actor había empezado a notar la rigidez en uno de los dedos de su mano izquierda. El médico le dijo que era producto de un golpe en la columna, que no pasaba nada. Seis meses después, ya en el 91, el diagnóstico fue concluyente: Parkinson. Tenía solo 29 años.

El actor ocultó su enfermedad a la prensa. Siguió trabajando. Nos trajo películas como “Crímenes de Guerra” (realizada en el 89, cuando el actor aún no conocía de su enfermedad) del genial Brian de Palma, “Muertos de miedo” (1996) y “Marcianos al ataque” (1996) la decepcionante creación del normalmente brillante Tim Burton.

1998. El actor era la figura de la exitosa serie “Spin City”, pero la cosas no iba del todo bien. “Me acostaba en el camarín sobre la alfombra -escribió el actor en sus memorias publicadas en el 2002-, agitándome y girando, tratando de hacer que mis neurorreceptores aceptaran la medicación que había tomado.” En el 98 le contó al mundo su verdad. Tenía una enfermedad incurable y degenerativa.

“Había estado bebiendo demasiado y viviendo una vida acelerada antes de eso y el diagnóstico me volvió aún más idiota”, recuerda. “El alcohol, la depresión y el creciente dolor me aislaron de mi esposa Tracy y de mi hijo Sam Michael. Toqué fondo”.

En el 2000 se despidió de su rol de Mike Flaherty en “Spin City”, el papel que lo llevó a ganar 3 Globos de oro y un Emmy. La enfermedad pudo haber truncado su carrera como actor, pero no su alucinante viaje por el mundo.

HORA DE VOLVER AL FUTURO
“El Parkinson me hizo mejor persona. Mejor marido, mejor padre y mejor ser humano. La vida me impuso una catástrofe, pero encontré la riqueza de mi alma. Se lo debo al Parkinson; no hay duda de eso”, afirma Fox.

Hoy, Fox es un luchador, el eterno optimista (nombre que designa uno de sus libros). Dice que patina mejor de lo que camina, ser ríe de su enfermedad, de él mismo, no se queda lamentándose. Pelea.

En “Volver al futuro” Marty McFly es capaz de saltar en el tiempo y cambiar ciertas cosas que tendrán una increíble repercusión. McFly es capaz de modificar el presente. Sin embargo, lo más probable es que ni él, ni el ‘Doc’ podrían haber hecho algo contra el Parkinson. El único que se atrevió a hacerle la lucha frontal fue Michael J. Fox. El actor creó “Michael J. Fox Foundation” asociación sin fines de lucro que lucha incansablemente por encontrar la cura del Parkinson.

Un viaje largo, turbulento y apasionante nos trajo hasta aquí. Pasó el tiempo. Nuevamente estamos en el futuro. El viaje terminó. Llegamos a una conclusión; Michael J. Fox, el único creador de su propio futuro, pasó de ser actor a convertirse en un ejemplo de vida.